criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
    Valiente Guerrero, Mo..
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  fantasia > Rolla lanza leguendaria

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 26 de Febrero del 2008

Desde entonces este relato ha sido leido 1,364 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 14 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: fantasia > Rol
  Titulo:

Una noche más Skert se prepara para ir a la taberna “el pony pisador” donde siempre se reúne con sus amigos. Preparo su desordenada mochila y su enorme espada que tenia rubíes y otras joyas engarzadas tanto en la empuñadura como el la punta, nunca se separaba de ella estuviera en uno d sus largos viajes o como en este caso en su pueblo natal “Kha-thu”. Skert vivía en las afueras así que el viaje se le hizo bastante largo al llegar a la entrada del pueblo pidió permiso a uno d los guardianes pera que le abriera las puertas de la gran muralla de madera en su mayoría que rodeaba todo el pueblo, camino durante unos diez minutos hasta llegar a la taberna, la taberna era casi tan vieja como el pueblo aunque gracias a unas obras que habían hecho durante los últimos meses tenia bastante buen aspecto Al entrar antes d sentarse con sus amigos que ya habían llegado primero saludo al camarero, un viejo conocido y a la camarera a la cual conocía desde que era niños, después se sentó y saludo a todos sus amigos. A su derecha estaba Tristan un gran guerrero humano, medía algo más de dos metros era moreno y tenia los ojos negros llevaba una pesada armadura de cuero, una pechera de plata y una espada sin tanta decoración como la de Skert pero bastante mas larga y ancha, al su lado estaba Flikz un enano con el que Skert se había criado, al contrario que Tristan Flikz no llegaba al metro y medio de estatura, era pelirrojo con los ojos marrones y siempre acompañado d su fiel hacha, a la izquierda de Skert estaba Jaret tan bella como mortal, era morena con ojos negros y profundos bestia con un traje de bailarina y llevaba como siempre su daga y su arco, en el pasado fue la única mujer guerrera digna del ejercito del ya difunto emperador, y por último a la izquierda de Jaret Trazk un gran mago, se habia entregado tan plenamente a la magia que teniendo poco más de treinta años aparentaba más de cincuenta, era mas bien bajo con el pelo largo, liso, y con los ojos dorados. Pero esa noche faltaba alguien, karth, casi sin pensarlo Skert pregunto -¿Dónde está Karth? -Todavía no t as enterado lo han elegido para la protección d la muralla durante la noche- contesto Tristan -Maldito nuevo emperador y sus leyes- dijo Jare indignada por que una d esas leyes era la prohibición de mujeres en el ejercito -Djar de discutir que no hemos venido para eso si no a pasar una buena noche y divertirnos ¡otra ronda!-Gritó Flikz Así pasaron las horas bebiendo y riendo hasta que les interrumpió un sonoro estruendo y un agudo rugido, todos se quedaron mirándose unos a los otros hasta que por la puerta apareció Xarth con una lanza atravesándole el pecho solo pudieron entender que decía -¡Dragones! Todos quedaron sorprendidos, como iban a haber dragones si se extinguieron todos después del gran cataclismo -¡corred!- gritó de nuevo Xarth -¡vamos a mi casa allí no nos encontraran –gritó Skert Todos salieron corriendo menos Skert que se quedo a un momento con Xarth -Hermano- dijo Skert - No me llames así y corre-contesto Xarth Skert era un semielfo, durante la gran guerra anterior al cataclismo la ciudad de los elfos “kha-erl” fue asediada e invadida por los humanos, lamentablemente la madre de Xarth fue violada y así fue como nació Skert. Skert partió la lanza y se la quitó, le cerro los ojos y se lo cargo a los hombros, ya no tenia ninguna esperanza pero Skert quería que al menos tuviera un buen entierro. Por fin llegaron todos a casa de Skert todos se miraban sorprendidos por lo que avían visto -La profecia se cumple- rompió el hielo Trazk -¿De que hablas-dijeron? todos al unísono -De la emperatriz de los dragones de quien sino-contesto Trazk -¿Y de que habla esa profecía?-pregunto Jaret -La leyenda dice que a los cien años de la muerte del último dragón la emperatriz volvería de la tumba para vengarse le los que la habían derrotado y más concretamente de el guerrero conocido por los humanos como el matadragones por haber derrotado a los tres grandes dragones y herido de muerte haber matado a la emperatriz. Pero desgraciadamente los dioses nos dan la espalda y se han negado a resucitar al gran guerrero-contesto Trazk -¿Pero no podemos hacer nada?-pregunto Flikz -Lo único que podemos hacer es viajar a la isla de Txa-rok donde esta el templo donde descansa el guerrero pero antes deberían encontrar su escudo que es la llave de el templo que estaba justo al nordeste de Kha-thu en un templo atravesando el gran lago y el bosque oscuro. Aunque a nadie le convencía la idea decidieron partir al amanecer por miedo a lo que se pudiesen encontrar a esas horas de la noche y por que además les ayudaría a templar los nervios después del gran susto. Por la mañana exploraron el pueblo al ver que solo habían aguantado unas cuantas casas de piedra y la gran catedral, Skert encontró al uno de los monjes y entre los dos prepararon la ceremonia para Xarth. Después de despedir a su amigo y haber comido partieron a paso ligero, salieron del pueblo y se dirigieron hacia el norte, se adentraron en un bosque no muy espeso pero aun así Flikz hacia un gran esfuerzo para seguir el ritmo de sus compañeros. Al llegar al lago empezaron a trabajar en una balsa, cuando acabaron ya de noche encendieron una hoguera y prepararon algo de comer. Por la noche Trazk que no podía dormir de pensar en que se tendría que enfrentar a los magos más viejos del mundo (los dragones) y lo que era aun peor alguien que los superaba la emperatriz solevantó para intentar relajarse. Al alejarse unos metros de los compañeros oyó algo rápidamente corrió a avisar a sus compañeros. -Nos atacan- gritó. Rápidamente todos se levantaron y empuñaron sus armas y se pusieron espalda contra espalda, enseguida aparecieron al menos diez mounstros con cara de dragón pero son un cuerpo totalmente humano si no fuera por las escamas verdes que los recubrían. Enseguida comenzó la pelea pero enseguida se quedaron sin armas y rodeados por tres de aquellas bestias por que lo que no sabían es que cuando morían se convertían en piedra y sus armas quedaban inútiles. Cuando los seres levantaban sus espadas se oyó a Trazk decir unas palabras en el antiguo y ya casi muerto lenguaje de los magos los seres se quedaron repente paralizados y justo en ese momento aprovecharon para quitarles sus armas y matarlos, justo después recuperaron sus armas. Justo después empezaron a hablar y quedaron de acuerdo en que debían partir en ese mismo instante por si tropas cercanas les habían oído. Así pues empujaron la barca y partieron hacia el bosque oscuro. Eran conscientes de que al llegar a la otra orilla no podrían dormir así que descansaron en la balsa. Sin ni siquiera despertarse llegaron a la otra orilla, al salir el sol se fueron levantando y se volvieron a reunir. Hablaban de cruzar el bosque entero sin parar de correr por que nunca se sabía lo que allí podrían encontrar, pero si a Flikz ya le había costado cruzar el otro que eran un par de hierbas en comparación con este… -Yo lo llevaré a hombros-dijo Tristan. Todos estaban de acuerdo. Así que echaron a correr en dirección nordeste hacia el templo de Kha-thu donde se esconde la llave a la tumba del gran guerrero. Aunque habían solucionado el problema de Flikz su esfuerzo fue en vano por que fueron rodeados por unos seres incluso más pequeños que el propio Flikz a los que no les hubiera sido difícil vencer sino fuera por que les superaban por mucho en número, Trazk estaba agotado así que esta vez no les podría ayudar. Pero cuando todos estaban agotados y parecía que estaban perdidos escucharon como si un caballo cabalgara entre ellos, de repente apareció un enorme caballo alado de entre la maleza, era blanco y le rodeaba una brillante aura de un color azulado. Al ver aquel ser casi divino aquellos seres diminutos -acompañadme os invito a pasar lo que queda de día en la cuidad del boque así podréis descansar- dejo el caballo. Todos se quedaron asombrados no solo era un ser inteligente y bello además sabía hablar yles invitaba a su hogar. Viajaron durante más de una hora hasta llegar a dos grades árboles que formaban una especie de “x”, el caballo pronunció unas palabras en élfico y los árboles se abrieron dejándoles paso. Nadie sabía que decir aquella ciudad no era como ninguna que hubieran visto hasta ese momento, estaba llena de escaleras que subían y bajaban todo era de un blanco que casi cegaba. -Vosotros podréis descansar en aquella casa subiendo aquellas escaleras pero tu Skert, tengo que hablar contigo luego te reunirás con ellos- dijo el caballo. Skert y el caballo dieron un paseo, hablaron sobre su viaje y lo que les quedaba por hacer pero lo más importante se lo dijo cuando llegaron a una gran plaza con una inmensa fuente. -Hemos llegado- dijo el caballo -¿Qué es esto?- `pregunto Skert -Es una fuente sagrada que esta aquí en el bosque desde antes que nadie de los que vivimos aquí la viniera ni siquiera sabemos quien la pudo construir pero eso no es lo importante toma un paco de su agua en un frasco, guárdalo y reúnete con tus amigos. Mañana saldréis hacia Kha-thu. Skert hizo lo que le dijo el caballo, se reunió con todos y hablo sobre lo que le había dicho, luego fueron a comer y se acostaron pronto por lo que les esperaba. A la mañana siguiente se despidieron de su nuevo amigo y partieron a paso rápido hacía el templo de Kha-thu. Cuando por fin llegaron casi no se lo podían creer lo que veían todo estaba en ruinas, entraron por una enorme puerta de madera con una decoración que solo podía comprender Trazk , pero no había tiempo para pararse a interpretar uno simples dibujos. Recorrieron el templo durante varias horas. -Por aquí ya estamos cerca- dijo Trazk al ver una inscripciones. Llegaron a una enorme sala en la que prácticamente todo era oro, el escudo de plata destacaba entre todo aquel oro. Cuando parecía que lo tenían se escucharon algo, prácticamente apareció de la nada una hembra de dragón, era negra con dos enormes cuernos a los que se sujetaba una figura femenina, la emperatriz era alta rubia y llevaba un traje completamente negro. -Es la emperatriz- gritó Jaret Todos corrieron buscando un sitio donde no les pudiera alcanza el fuego abrasador del dragón. -No podréis huir- grito la emperatriz Entonces Skert tuvo una idea y aunque no estaba seguro de si funcionaria sin pensarlo corrió con el escudo en la espalda hacia unas escaleras, enseguida el dragón lo persiguió y le lanzo una llamarada de la que se libró de milagro, cuando estaba al nivel de la cara del dragón Skert salto hacia el y le tiró el agua de la fuente que le había dado el caballo, el dragón empezo a retorcerse de dolor y ese momento aprovechó Jaret para coger el escudo. Todos salieron corriendo menos Trazk que aprovechando que el dragón era vulnerable y el caos pronunció otro de sus conjuros, aparentemente sin motivo el dragón cayó muerto y la emperatriz quedó paralizada sin poder impedir su huida, el mago cayó al suelo agotado. Skert que aun no se podía creer lo que había hecho cogió al mago y huyó con todos los demás. El resto del día avanzaron todo lo que pudieron en dirección a kha-erl la ciudad de los elfos donde se encontraba el puerto más cercado a la isla Txa-rok. Tardaron tres días a paso ligero en llegar a la ciudad evitando los constantes ataques de aquellas bestias medio humanas medio dragones a los que se habían enfrentado anteriormente y cruzando la gran cordillera de los picos nublados a través del paso de los reyes. Una vez allí fueron recibidos por los padrastros de Skert a los que aunque intentaran disimular les perturbaba un poco la visita y más perturbador les pareció la noticia que traía su hijo Xarth había muerto. Pasaron varios días allí consolando como podían a los padrastros de Skert y también intentando descansar las heridas del viaje y preparándose para lo que les esperaba en aquella isla. A los 6 días las tropas de la emperatriz los localizaron y empezaron a atacar la ciudad, Skert y sus amigos lucharon durante dos días sin descanso hasta que decidieron que seria mejor partir hacia la isla y acabar con todo desde la raíz. Corrieron hacia el puerto donde les esperaban más guerreros a los que tuvieron que derrotar antes de poder subir a un barco. Pero antes de partir el emperador de la ciudad, moribundo le dio a Skert una extraña botella en la que le dijo que había un poco del mismo liquido con el que aturdió al dragon que encontraron en el templo de Kha-thu El viaje no fue peligroso sobre todo por que solo duró medio día, al llegar a la isla todo parecía tranquilo. Caminaron hasta el templo donde les esperaba la emperatriz con un enorme dragón rojo. Sin pensarlo Tristan coloco el escudo en un hueco de la puerta y entraron en el templo intentando encontrar la lanza legendaria. El dragon les perseguía de cerca pero enseguida llegaron a la sala donde estaba la tumba del guerrero y por lo tanto su arma. Justo en el momento en el que vieron la lanza entro el dragón, estaba en un gran pedestal al que se accedía por unas escaleras. Tristan que era el que llevaba la botella con el agua sagrada repitió la estrategia de Skert pero el dragón no reacciono -No le hace nada- gritó desesperado Pero entre todos el caos Jaret ya había subido la escalera y sin pensarlo dos veces se lanzó sobre el dragón asestándole un lanzada mortal en el cuello, al caer el dragón derribó uno de los pilares maestros. Todos corrieron hacia fuera pero se cruzaron con la emperatriz la cual les lanzó un conjuro pero Trazk les protegió -Corred escapar- les gritó -No podemos huir sin ti- dijo Tristan -No podéis, debéis hacerlo sino todo el viaje abra sido en vano, yo la entretendré Aunque nadie quería dejarlo allí tuvieron que huir sin el, al salir le estuvieron esperando pero el templo se derrumbó antes de que pudiera salir. Después de pasar unos días en la ciudad de los elfos fueron visitando a todos los que les habían ayudado por fin había acabado todo.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.