criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Como escapados de un ..
    Suicidio Concertado
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  fantasia > RomanticaVidas cruzadas

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 10 de Febrero del 2009

Desde entonces este relato ha sido leido 2,425 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 23 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: fantasia > Romantica
  Titulo:

Al final del día, las cosas son como parecen. Me siento, cansado, en el viejo sofá de piel gastada y roto por el trato impasible de los años y  desaparezco por unos segundos al tiempo que una ola cálida y complaciente recorre mi espalda. Es tarde, estoy tan relajado que el frigorífico queda lejos y hoy jueves no dan nada interesante por televisión...”interesante”, pienso... “lo interesante sería  dejar de beber tanto”, y acaricio mi enorme barriga buscando una cierta complicidad hasta que una leve carcajada rompe el silencio. Meto mi mano en el bolsillo de la camisa, saco un cigarrillo y lo enciendo aspirando con fuerza, ffff..., el humo silencioso recorre el techo amarillento y descubro una mancha de humedad que probablemente lleva años observándome aunque  paradójicamente yo nunca me haya dado cuenta. Bajo la mirada, y mi sonrisa se desvanece lentamente hasta que escucho el silencio, sólo silencio. Poco a poco, mi rostro se marchita y me ahogo en una reflexión profunda y existencial: “¿punto final?”, “¿ésta es la vida que escogí?”, “¿esto es todo?” No hay nada... ¡nada!, estoy solo, vacío, y estoy tan cansado. Miro a mi alrededor y no hay ningún síntoma del esfuerzo que ablanda mis huesos ni del sufrimiento que ha cargado mi alma a lo largo de los años. “¿ En qué momento dejé de ser consciente de que mi vida era sólo mía?”, “¿cuándo paré de luchar y me dejé arrastrar por la monotonía y la desidia  que ahora inundan la casa?”. La mesa repleta de restos de comida precocinada, el suelo lleno de latas de cerveza vacía y, “¿ este olor?”... “¿En qué me he convertido?”... Estoy solo, ni hijos, ni buenos amigos, ni tan siquiera un gato que se arrime a mis piernas o una planta con la que compartir el aire.  Pasan las horas sin sentido y las semanas sin recuerdos que alimenten mi acomodada alma. Sin embargo, día tras día y mañana tras mañana mi vida avanza  y me dirijo a un trabajo que antes  parecía aceptable, pero que lejos de ser gratificante, ahora aborrezco. El ciclo se cierra al llegar la noche, retornando a su punto de partida:  sentado en un viejo sofá, con una cerveza fría en la mano y el reflejo incandescente y fugaz de un cigarrillo, observando cómo el mundo se ríe de sí mismo por televisión. Eso es todo.
Empiezo a llorar como un niño y, aunque apenado y confuso, un aliento de esperanza acaricia mi mejilla a pocos metros de un callejón sin salida, al despertar de tanta ignorancia. Levanto el rostro empapado en lágrimas, abro el cajón de la mesita y alargando las manos recupero el portarretratos que me regalaste, tú, mi amor, mi única vida, y aplastándolo contra mi pecho, recuerdo cuánto te echo de menos.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.