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  humor > Fabulas¡Qué duro es ser caballero!

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se publicó en la web el 15 de Enero del 2004

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  Categoría: humor > Fabulas
  Titulo:

¡Qué duro es ser caballero! Me gusta cabalgar por las mañanas, en caballo, quiero decir. El aire es tan limpio y fresco, tan vivo. Sin embargo, a mi escudero Alejo le sienta como una patada en el bazo. ¡Mírale!...durmiendo sobre su pollino; y encima ronca el tío...¡qué habilidad!. Supongo que la gente de baja estofa como lo es él, no siente las preocupaciones naturales de un caballero como yo. Mi sueño es leve y mis preocupaciones son elevadas, como corresponde a mi alta alcurnia. No se si hice bien aceptando esta misión; rescatar a una princesa prisionera de un ogro siempre es una labor difícil, sobre todo si el ogro es un armario empotrado de dos cuerpos y seguramente con el celebro de una liebre. ¡Pero mi arrojo y valentía triunfarán sobre el feroz enemigo! (siempre es conveniente animarse uno mismo). La mañana está gris, no sería raro que lloviera...¡lo que me faltaba!. El aire es húmedo y llegan hasta mi olfato el fresco aroma de la tierra mojada. Me gusta el ambiente producido por la mañana es algo vital, la vida en si misma, si no fuera por los ronquidos de Alejo todo sería maravilloso. El sonido de los cascos de mi caballo, su suave trotecillo sobre la hierba, el viento fresco de la mañana, el.....¡por Dios como ronca este Alejo! -¡Alejooooooo!....Alejoooooo! -¿Qué...quién?..ah...Decidme mi señor. -¡Que dejes de roncar! -Yo no ronco mi señor -Entonces deja de respirar fuerte -Sois muy delicado mi señor, total por unas respiraciones de nada. -¿Respiraciones de nada?...¡pero si temblaba la tierra y no se ve un pájaro desde que salimos! -Vos sois un exagerado -¡No seas insolente bellaco! -No se lo que significa insolente, pero no me gusta como suena...¿Queda mucho para llegar? -Creo que a este ritmo llegaremos al final de la jornada -¿Cuando paramos para almorzar? -¿Almorzar?...pero si acabamos de salir y te has puesto hasta las orejas de comer. -Un tente-en-pie de nada -¿A dos huevos fritos, media libra de tocino y una hogaza de pan, todo ello regado con dos pintas de Cariñena, le llamas tú un tente-en-pie? -Ya sabéis mi señor, que a barriga llena corazón contento. -Corazón contento, corazón contento...el vino que te has metido para el cuerpo es lo que te pone a ti el corazón contento. -Va, unos tragos de cariñena para bajar el tocino. -¿Unos tragos? Y has dejado temblando en tonel -Ya digo mi señor, sois un exagerado. -¡Te estás pasando Alejo, voy a tener que meterte un correctivo! Este escudero es un insolente, si no estuviera el mercado de escuderos tan falto de efectivos le mandaba a freír espárragos. No me gustan nada aquellas nubes negras, sería nefasto que descargara un chaparrón. -Alejo, ¿tú crees que lloverá? -Ayer había muchas nubecillas pequeñas y ya sabe vuesa merced lo que dice el refrán: “Borreguitos de lana, si no llueve hoy, lloverá mañana”...y ayer no llovió..... -¿Entonces tu crees que sí? -Seguramente Allá a lo lejos se adivina una venta, quizá deberíamos pararnos en ella para resguardarnos de la lluvia, total la princesa seguirá con el ogro mañana y el mal que haya podido hacerla ya estará hecho después de tres meses de cautiverio. Sin duda el ogro se la habrá beneficiado, ya sabemos como se las gastan los ogros con poco celebro, todo el riego sanguíneo se les acumula en el “ciruelo” -Alejo...¿Qué te parece si pasamos por la venta aquella que se ve a lo lejos? -Es la mejor idea que habéis tenido en mucho tiempo. mi señor, total la princesa ha de estar más que desflorada por el ogro, por un día más.... -No habléis así de la princesa, seguramente el ogro la habrá respetado -Sí respetado, pues menudos son los ogros, siempre van más salidos que el pico de una mesa; esa está mas cabalgada que el caballo del correo. -¡Callaos malandrín! -Ya me callo mi señor, pero en el fondo sabéis que llevo razón. -Bien, está decidido, pararemos en la venta y descansaremos hasta dejar que pase la lluvia que se avecina. -Como digáis mi señor. Espero que no descargue antes de que lleguemos, pues aún debemos cabalgar al menos dos horas. No me da buena espina esta misión, no se como me ofrecí a cumplirla, al fin y al cabo ya se daba por perdida a la princesa Sisemona. Ningún caballero había querido ir a salvarla, siendo como era la menos agraciada de las hijas del rey y por otra parte no ha de heredar nada de su reino. Pero lo que si ganaré serán méritos en la corte para situarme en mejor posición a los ojos de los reyes. Quizá hasta me otorguen algún terrenillo que administrar. Ya estoy un poco cansado de ser caballero andante y me gustaría aposentarme y dejarme de aventuras. Incluso podría casarme con la princesa, no es guapa ni rica, pero es princesa y eso me llevaría a ser de la realeza....¡Príncipe consorte!...suena bien. -Mi señor, que digo yo, que ¿qué sacaremos de esta hazaña? -Pues honor y gloria, Alejo, honor y gloria -La verdad mi señor es que yo cambiaría el honor y la gloria por algunos doblones; con éstos puede uno comer, con aquellos no. -Siempre serás un materialista, maldito escudero, callaos ya y continuad la marcha en silencio si no queréis que os muela a palos. -Ya me callo, pero ahora en la venta, veremos como pagamos al posadero con el honor y la gloria. -No has de preocuparte por eso, mi peculio aún puede permitirnos disfrutar de algunas viandas y un lecho donde postrarnos. -¡Pues menos mal! Lo cierto es que lleva razón este bellaco, esto de ser caballero andante no es negocio en estos tiempos. Siempre cabalgando, pasando frío, con poco dinero....¡decidido!...rescato a la princesa y me retiro ya del todo y que otros se dediquen a matar dragones y ogros, mientras yo me dedico a holgar y yacer con las cortesanas del castillo. El cielo está cada vez mas oscuro. Estos días grises son excesivamente tristes y solamente apetece estar postrado en un cálido hogar. Menos mal que ya estamos llegando, algunas gotas han comenzado a caer sobre mi rostro. -Ya está lloviendo, mi señor...¿podríamos aligerar un poco la marcha? -Ya me he dado cuenta, sí, vayamos un poco más rápido. Esperemos que en esta venta haya comida y abrigo. La lluvia arrecia Dejaremos al rucio y al caballo en aquella cuadra. -¡Ah de la venta!...¿Hay alguien? -Parece que no hay nadie, mi señor, todo está muy desordenado y sucio. -¿Quién vive? -Mirad todo esta revuelto, parece como si hubiera habido una pelea Es verdad, todo está muy desordenado, incluso parece sangre esas manchas en las paredes. -Mi señor, me da mala espina este sitio...aquí ha pasado algo muy gordo...¡mirad, esto es sangre! -¡Pardiez, pues si es verdad!...aquí ha habido una carnicería. Desenvainaré mi espada, no vaya a ser el diablo que aún ronden por las inmediaciones los que han provocado esto. -Alejo, sube arriba a ver si ves algo -¿Quién yo? -Sí, tú -¡Ni de coña, subo yo allá arriba sólo! -Sube inmediatamente malandrín o tendré que atravesarte con mi espada. -Casi que prefiero que me atraveséis vos, que enfrentarme al diablo que ha debido provocar esto. -Esta bien cobarde subiré yo. El rastro de sangre se dirige hacia las escaleras, ¡por Dios!...cuanta sangre....que oscuro está esto. He de tener cuidado de no resbalar. Casi mejor que suba el escudero conmigo, siempre es mejor dos que uno. -¡Alejoooooooo! -¿Siiiiií, mi seeeñooorrrrr? -Coge una luz y ven, alumbrame las escaleras -¿Y de dónde saco yo una luz? -¿Siempre has de poner pegas?...¡Busca por ahí, alguna vela ha de haber! Este tío me pone enfermo, en cuanto regresemos al pueblo le mandaré azotar y después limpiara las letrinas con la lengua. -Aquí hay un cabo de vela -Pues enciéndelo y ven -¿Y con que lo enciendo? -¿con que lo enciendo, con que lo enciendo?...pues con algún fósforo que ha de haber en las cocinas. -¿En las cocinas? -Sí, en las cocinas, donde se guisa la comida...¿te hago un plano? -¿Y he de ir yo solo? -¿Quieres que llame a la guardia nacional para que te acompañe? -Es que.........tengo miedo señor, mucho miedo.... -Está bien, bajaré e iremos juntos a buscar el fósforo, de hecho iremos juntos a todos los lados. -Puede ser peligroso....Usted delante -¡Como no! No me extraña que el cazurro este tenga miedo, yo estoy también un poco receloso. Sin duda aquí ha ocurrido algo terrible. Todo está destrozado como si una fiera hubiera entrado en la estancia. La sangre lo llena todo. Es amplia la cocina. Menos mal que se vislumbra algo de luz. De repente parece que se ha hecho de noche y encima el golpeteo tenaz de la lluvia en las ventanas, -¡AGGGGGGGGG.... qué es esto? -Un relámpago, imbécil, lo normal en una tormenta. -¡Caramba...que susto se me han puesto los vellos como escarpias! La cocina parece intacta, algo sucia y grasienta como es normal. Quizá los fósforos estén cerca del fogón. Sí ahí están. -Trae el cabo de vela -Tomad Bueno, ya tenemos luz. Aquí no hay nadie y todo parece normal -Señor hay unos chorizos y unos jamones colgados en aquel rincón -¿No me dirás que tienes hambre? -Igual si comemos algo veremos las cosas de otro modo -Desde luego no se puede decir que no eres un escudero al uso, piensas más con el estómago que con la cabeza. Subamos arriba primero para comprobar que no hay nadie y luego veremos que hacemos. -Como digáis Ahora se ve bien toda la estancia y desde luego aquí ha habido tomate. Quizá una reyerta entre caminantes...pero ¿dónde está todo el mundo?. La sangre está desparramada por todas partes y hay mucha. -¿Quieres hacer el favor de soltarme? -Es por si se caía. -No me caigo...gracias. El rastro sube las escaleras. Hay varias puertas cerradas. -¡Hay alguien?....¡Ah de la casa! ............................. -Parece que no hay nadie...¿por qué no nos vamos? -Veamos primero que se oculta tras estas puertas. -Yo creo que no deberíamos, algo me dice que vamos a encontrar algo terrible. -Mi espada dará buena cuenta de cualquier peligro. -Ya, pero yo no tengo espada. -¡Calla estúpido!...sujeta la vela Por Dios como chilla esta puerta. Que oscuro está -Alumbrame el interior Una cama vacía. Un viejo armario. La ventana está rota y entra el agua por ella. Nada de particular. -Vamos a ver las otras, y ¡ten cuidado con la vela que me vas a quemar!. Todo el pasillo está escurridizo. Llega hasta la última puerta el reguero de sangre. Será esa la que veamos ahora. -¡AGGGGGGGGG! -¡Idiota!...vaya susto que me has dado. Sólo es la tormenta. -Es que........ -¡Calla!....escucha.......... ................................................ -¿Son lamentos? -Son ánimas del purgatorio, vayámonos de aquí mi señor. -Que ánimas ni que leches....es una persona quejándose. Abriré la puerta con rapidez y blandiendo la espada por si acaso. -¡Teneos vive Dios! Es un anciano. Está en un charco de sangre. -¿Qué os pasado buen hombre? Sus ojos parecen suplicantes, más no articula más que quejidos -¡Trae aquí la luz!.....¿Decidme...qué ha pasado aquí? Parece que quiere decir algo. Sus ojos denotan un pánico infinito. La estancia está destrozada. Los cristales rotos, los muebles destrozados. Todo manchado de sangre. -El cerdo...el cerdo. -¿Cómo decís? -El cerdo...el cerdo. ¿El cerdo?...quizá está insultando a su atacante. -¿A que cerdo os referís?... -El cerdo, se ha ido, cogedle.¡ Auuuuuuuuggggggggggggg! -¡Estúpido le has echado la cera ardiente en la cara! -Vos me habéis dicho que me arrimara. -No eres más tonto porque no te entrenas...no se que ha dicho de un cerdo -Yo no he entendido nada. Ha perdido el conocimiento -¡Alejo!, póstrale sobre el lecho. Deja la vela antes en esa mesita -Pero señor, debe pesar una tonelada -El día que obedezcas sin rechistar, haremos una fiesta por todo lo alto...¡haz lo que te digo! -Sí, mi señor Sin duda algo curioso y extraño está pasando en esta posada. No acierto a comprender que puede ser. ¿Dónde están el resto de los habitantes?..¿que ha querido decir el anciano con lo de “El cerdo”...¿Era un tío muy sucio el que los ha atacado?. Me asaltan muchas incertidumbres. -Ya está mi señor..Mire como me he puesto de sangre -No pasa nada se confundirá con la roña que llevas siempre...por cierto...¡Haber cuando te bañas, que hueles fatal. -Pero, si me bañé hace sólo dos meses -Ah bueno, en ese caso....sí sólo son dos meses.... ¡eres mas cerdo que la Isadora que se casó con un negro para no lavar a los hijos! A lo mejor el anciano se refería a mi escudero con lo de “cerdo” -¡Quién anda en la casa? Esas voces vienen de abajo..por fin alguien vivo, veamos quién es....vaya, un aldeano y una mujer...están empapados por la lluvia. -Soy el Caballero don Aniceto Peláez de la Almena-derruida...¿quienes sois? -Nosotros, señor, somos los dueños de esta venta, esta es mi mujer Paulina y yo soy Cástulo, para serviros. -¿Podéis decirme qué ha pasado aquí? -Pues veréis ..... ¡Ayyyyyyyy......!por Dios, que porrazo...al final me he resbalado con la sangre...he bajado rodando todas las escaleras...¡qué dolor! -¿Os habéis hecho daño don Aniceto? -¡Pues claro que me he hecho daño!...¿que creéis que soy de goma? -Dejadme que os ayude a levantaros. Espero no haberme roto nada....me duele todo el cuerpo -Sentaos aquí...¿y vos quien sois? -Soy el escudero de don Aniceto, ya mismo bajo, pero tardaré pues no quiero acabar como mi señor. -¿Queréis que os prepare algo? -Gracias señora, pero no quiero más que un poco de vino, si tenéis -Un poco de chorizo y jamón para acompañar no vendría mal -Callaos glotón y acabad ya de bajar. Me duele hasta la espada...para haberme “matao” -Mientras vuestra esposa trae el vino, contadme que ha sucedido aquí -Pues veréis señor, intentábamos hacer la matanza de un gorrino, pero el muy bestia cuando le clavé el cuchillo se soltó de sus ataduras y empezó a morder y dar brincos por toda la casa, intentamos atraparle pero no había manera, se escurría como un pez. Subió hasta la estancia de arriba, mientras mi padre y yo lo perseguíamos, pero después de romperlo todo logró escapar dejando a mi padre mal herido. Mi esposa y yo lo hemos perseguido hasta que ha caído muerto a consecuencia de la perdida de sangre, que como veis ha sido mucha. Ahora entiendo las palabras del anciano...al final todo tiene una explicación lógica...y yo no he sacado más que unas magulladuras por meterme en camisas de once varas. Definitivamente he de dejar este oficio. -Vuestro padre está arriba postrado en el lecho, parece que a parte de la conmoción se encuentra bien, tiene una quemadura en la cara....no se como se la habrá hecho. -Os agradezco la atención que le habéis brindado señor. -Aquí tenéis señor, nuestro mejor vino. -¿Y el chorizo y el jamón? -Enseguida os preparo algo...¿Queréis también un poco de queso? -Alejo, tu siempre pensando en comer, eres incorregible. -Por supuesto, el queso ayuda a bajar este magnífico vino. Señor no sólo de aventuras vive el hombre. Debo postrarme y descansar un poco...el vino me ha aturdido y los golpes me han atolondrado. -¿Tenéis un lecho en la parte baja de la posada?, no deseo volver a subir y me gustaría descansar un poco. -Hay una estancia en la parte de atrás de la estancia...os llevaré hasta ella -No hace falta, puedo caminar solo...Alejo ponte ciego de las viandas y despiértame dentro de tres horas, hemos de continuar viaje. -Pero señor, si está lloviendo a mares. -Llevas razón, pues despiértame si llega a escampar, si no, saldremos mañana. Por Dios que dolorido estoy..... -Vayamos a esa estancia posadero -Seguidme señor Espero que el gorrino no se haya metido en la habitación que me ha de mostrar el posadero.....Si no deja de llover, mañana intentaremos rescatar a la princesa. ¡Qué dura es la vida de un caballero! -Esta es la estancia señor Parece confortable -Esta bien, ahora dejadme -Que descanséis señor -Gracias y vigilad a mi escudero, puede dejaros la despensa temblando. La lluvia sigue azotando con furia los cristales. Dejaré mi espada en esta silla y me postraré vestido como estoy. Mis ropas están manchadas de sangre, es normal me la he “comido” toda mientras rodaba escaleras abajo. UMMMMMMMMM que placer postrar mi dolorido cuerpo en este lecho de lana. El golpeteo de la lluvia, monótono y constante me arrullan. Tengo sueño.............................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................. -¡Soltad a esa dama, maldito bellaco! -Venid vos a buscarla si tenéis bemoles -Habréis de probar mi espada que se teñirá con vuestra negra sangre -¡Salvadme por Dios, buen caballero! -No os preocupéis señora en breve seréis liberada -¡Morid malandrín! -OH, mi héroe...soy vuestra señor tomadme...mis turgentes pechos son vuestros y mi....... -¡Señor!...¡Señor!...despertad -¿Qué...quién? -Soy yo señor, ya es hora -Maldito insolente, como te atreves a despertarme ahora, en medio de un maravilloso sueño. -Señor ya es de mañana de nuevo, habéis dormido toda la noche -Sigue lloviendo por lo que veo -Si mi señor está lloviendo a mares -Esta Edad Media es insufrible -Decidle a la posadera que caliente algo de agua, quiero lavarme -Enseguida Vaya mañanita, llueve como si no lo hubiera hecho nunca. Se está cayendo el cielo. Aún tengo dolorido el cuerpo, menudo batacazo que me di. Podría haberme quedado tetrapléjico, menos mal que aún no se ha inventado la palabra. Estoy dudando que hacer, si enfrentarme a la lluvia y continuar camino o esperar a que escampe. El lugar donde vive el Ogro no está lejos, podría ir allí en un momento, acabar la faena y volver en un par de horas. -Aquí tenéis el agua caliente -Dejadla ahí y decidle a la posadera que prepare algo de comer. -¿Qué queréis? -Pues unos huevos fritos, jamón y pan. Me gustaría tomar un cafecito, pero hasta que no vaya Colón a América. -¿Quién es Colón?...¿qué es América? -Nada cosas mías, licencias literarias que me permiten cometer anacronismos -¿Anacronismos?...eso suena a insecto venenoso -Haced lo que os he ordenado y dejadme tengo que asearme. -Como digáis, estáis muy raro esta mañana Está caliente en verdad este agua, le añadiré alguna fría de esta jofaina. Ya estoy deseando que inventen los grifos y los calentadores a gas butano. -Me estás estropeando el relato -¿Quién me habla? -Soy yo, el autor -¿Y que deseáis? -Pues primero que te asees, estás muy sucio y luego que continúes con tu odisea y por supuesto que no hagas mención a cosas de las que no debes tener conocimiento. -La culpa es tuya, al fin y al cabo eres El autor -Es cierto, pero a veces te me vas de las manos -Esta bien, intentaré no cometer más anacronismos...nada de café, ni de calentadores...vaya mierda de época. -¿Y que quieres, Los caballeros y la Edad Media van unidos? -Pues yo hubiera preferido que hubieras creado el relato en la Costa Brava, en tu siglo. Con lo bien que me hubieran sentado unos “Levis” y un “Lacoste” -Hombre para mi hubiera sido más fácil, ya que tengo más conocimiento de mi época que de la tuya, pero que quieres, en esta época no hay caballeros andantes y mucho menos Ogros. -Esta bien, dejemos el tema, apechugaré con mi época y seguiré con esta aventura que estás creando...por cierto...¿Para qué? -Bueno es el placer de escribir, el transmitir -¿Son buenas razones? -La verdad no lo se, pero eso a ti no te importa, o te comportas como un caballero al uso o hago revivir al cerdo y que te coma vivo. -No seáis cruel. -Está bien...¿seguimos? -Prosigamos. Ya me encuentro mejor al estar aseado, la limpieza es importante. Ahora saldré a desayunar y partiremos bajo la lluvia a matar al Ogro de las narices y a llevar a la princesa a su padre. -Buenos días posadero...señora. -Buenos días caballero...aquí tenéis vuestro desayuno, tal y como ordenasteis -Muy bien gracias. Hoy está esto más aseado y ya han limpiado la sangre que lo llenaba todo. Están buenos estos huevos. -Traedme un poco de agua -Enseguida señor...tomad Bien....barriga llena corazón contento. Ahora vayamos al “tajo” -Alejo, ensilla las cabalgaduras, hemos de partir. -Ya voy, pero con este tiempo no se donde vamos a ir -A cumplir con la labor encomendada -Si vos lo decís Cabalgar bajo la lluvia es un “coñazo”, tanta agua y barro. Iremos al galope para llegar cuanto antes. -Aprieta el paso Alejo -Veremos si mi pollino aguanta vuestro paso -Dale con la vara, verás como anda más -No me gusta la violencia innecesaria si puedo evitarlo -Bien, pues adelante Ya diviso el supuesto hogar del Ogro. Iremos despacio para contar con el factor sorpresa. -Vayamos despacio Alejo, quiero sorprender al Ogro. -Que digo yo mi señor, ¿si podría esperaros aquí mientras vuesa merced concluye con la vida del monstruo?... ya sabéis que no me gusta la sangre. -Tú vienes conmigo por si necesito ayuda -Pero si no tengo espada -Pues utiliza un palo, ¡estúpido! Este hombre me pone de los nervios.....ya estamos frente a la casa, por llamarlo de alguna forma, más bien parece una cueva con puerta. Seguramente estarán dentro. Descabalgaré y me acercaré con sigilo, a ver si oigo algo. -Quedate aquí vigilando y avisame si ves algo raro -¿Como qué de raro? -Pues algo poco habitual, como el Ogro blandiendo un cayado y con ánimo de abrime la cabeza...¿estamos? -Si, entiendo..¿Y como os aviso? -Pues me escribes una carta y me la mandas por correo....¡no te digo!....gritas, silvas o lo que estimes conveniente siempre y cuando yo me entere...¿queda claro? -Sí -Menos mal. Todo parece tranquilo, como si aún estuvieran durmiendo o no estuvieran. -¿Buscáis a alguien? ¡Joder que susto!, es el ogro....ha venido por detrás, anda que menudo vigilante me he echado -Teneos mala bestia o os atravesaré con mi espada -Pues vaya forma de presentaros en un sitio, yo soy el ogro Golón...¿quién sois y por qué queréis atravesarme? -Para rescatar a la princesa -Bueno si venís a eso no hace falta violencia, podéis llevárosla cuando queráis, no hay quien la soporte. He intentado echarla varias veces y no hay manera de que se vaya. -Mentís, la pobre estará asustada y teme por su vida. -Bueno, si no me creéis, pasad a al casa y despertarla y llevárosla por favor, aunque sea a la fuerza, yo no pienso oponerme. -Así lo haré, ahora apartaos y no intentéis nada, mi escudero os está vigilando desde la arboleda -¿Os referís a un gordo que está durmiendo bajo unas rocas? El muy cabronazo...¡pues no se ha dormido! En cuanto acabe esto ¡le mato! -Parecía dormido pero, seguro que estará ojo avizor -Puede ser, pero roncaba profundamente, disimulaba muy bien. Podéis proceder ya os he dicho que no pienso impedíroslo -Está bien, manteneos al margen -Si no os importa me refugiaré bajo este saliente, no me gusta mojarme. -Está bien Penetraré en la casa...vaya está bastante limpia, no lo hubiera adivinado. Ahí está la princesa, la despertaré. -¡Princesa!...¡Princesa Sisemona!...despertaos he venido a rescataros. -¿Quién sois? -Soy el caballero don Aniceto Peláez de la Almena-derruida, vengo a rescataros del ogro. -¿Y quién os manda? -Vuestro padre el rey -Pues decidle a mi padre que “paso”, que no pienso volver al castillo, ahora soy la señora de Golón, la esposa del ogro Golón y no pienso separarme de mi marido. -Lo veis, os lo dije -¿No os ibais a quedar esperando? -No quería perderme la escenita -Marido mío, dile a este caballero que salga de nuestra casa -Pero princesa vos debéis volver al Castillo -De eso ni “mijita” yo me quedo aquí y decidle a mi padre “que le den” -Vaya lenguaje para una princesa -Ni princesa ni leches, ¡QUE ME QUEDO AQUI!...¿os habéis enterado? -¿Pero que pasa aquí señor ogro? -Sencillamente que cuando una mujer prueba a un ogro potente como yo, bien dotado y la satisface varias veces al día, es difícil que quiera otra cosa...¿entendéis? -Ya veo ya -Bueno, pues nada, disculpen las molestias, me voy por donde he venido...¿Queréis que le diga algo a vuestro padre? -Ya os he dicho, ¡que le den! y también decidle que no pienso volver por nada del mundo...Ah y a mis hermanas decidle que estoy más contenta que unas castañuelas. -Os lo dije, ésta no se mueve de aquí ni con agua caliente...voy a tener que cargar con ella toda mi vida...bastante desgracia tengo yo, maldito sea el día que se me ocurrió raptarla. -En fin, me voy; lo dicho...encantado eh y que sean muy felices Menuda zorra es la princesa, en cuanto ha probado un buen “rabo” se le ha ido la nobleza por las piernas. Bueno pues volveré al reino con las orejas agachadas. Ni que decir tiene que no pienso contar nada de esto, menudo cachondeo se formaría en la corte. Se va a enterar ahora el cabronazo de Alejo, le voy a moler a palos. -¡ALEJOOOOOOOO! Despierta mamón, te voy a moler las costillas. -Me había quedado un poco traspuesto. -¿Traspuesto y se estaban cayendo las hojas de los árboles con tus ronquidos? -..¿qué ha pasado? -Nada que te importe. ¡Venga levantate que nos volvemos al castillo! -¿Y la princesa? -La princesa ya no existe -¿Ha muerto? -Eso es..¡ha muerto! De gusto, se ha muerto de gusto, la muy zorra. Definitivamente lo dejo, esto ya no es para mi. Que rescaten princesas otros..como dice la puta de la princesa, ahora señora de Golón....¡que les den!. A.F.Q.


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