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  terror > vampirosPuntos de vista: Cyntia y Thompson

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se publicó en la web el 09 de Marzo del 2009

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  Categoría: terror > vampiros
  Titulo:

En ese momento hasta Caín, se estaría riendo de ella... Se había quedado tirada en mitad del desierto de Nevada, sin una gota de gasolina en el vientre de su precioso Cadillac del 65, cayendo un sol de justicia, a kilómetros de ninguna parte y sin mas refugio que los cristales tintados del coche. Estas circunstancias serían duras para cualquiera, pero cualquiera podría salir del coche, pasar algo de calor y intentar hacer autostop. El problema es que Cyntia no es ni mucho menos cualquiera. Tenía en este momento cerca de 200 años, sin contar los 30 que paso como humana. Había viajado por todo el mundo, sorbiendo la sangre de miles de personas, y nunca había tenido ningún problema, salvo lo lógico para la gente de su categoría. Los problemas que se tiene cuando el ganado se revela. Pero ahora ahí estaba, tirada en medio de la nada… Con lo que ella era... No podía acabar así... Miro su rosto en el retrovisor (le encantaba la historia de que los de su estirpe no se veían reflejados), estaba gris, arrugado y lleno de llagas. Si los cristales no fuesen oscuros haría horas que se habría convertido en polvo, y casi prefería desaparecer que volver a verse así. ¿Dónde estaba su belleza inmortal? Casi todo su alimento lo había conseguido gracias a ella, en doscientos años el mundo había cambiado muchísimo. Los hombres, no. Seguían perdiendo el sentido si llegaban solo a entrever cualquiera de sus encantos. Ya fuese solamente un tobillo cuando llego a aquella aldea de puritanos o teniendo que ofrecer su cuerpo por entero a varios hombres, para poder luego darse un festín… Decidió aletargarse, le costaba demasiado esfuerzo mantenerse despierta en esas condiciones Volvió a abrir los ojos. Estaba atardeciendo, en tal vez una hora tiempo podría salir del coche y alimentarse de alguna alimaña del desierto, con esto intentaría dar tersura a su piel, para recuperar su mejor arma… Mientras pensaba todo esto, vio en el retrovisor que un coche de policía se paraba detrás del suyo. De él salió un hombre. Era un policía viejo, gordo, y sudado… algo muy diferente de lo que ella solía alimentarse, pero ahora no necesitaba mas que a una alimaña del desierto, y tal vez la había encontrado. Dio gracias a Caín por darle otra oportunidad. El policía se quedo maravillado con el coche, todo el mundo lo hacia. Se acerco a la ventanilla a ver que ocurría, no era normal que un coche tan caro estuviese tirado en medio del desierto, sus casi 40 años de servicio le dijeron que algo no era normal… El cristal era negro, no podía ver bien lo que había dentro, se acerco mas y le pareció ver a una figura delgada sentada en el asiento del conductor. “Seguramente un juerguista aun colocado”, pensó para si mismo, los había visto millones de veces. Golpeo el cristal, pero no hubo respuesta alguna, esto no olía bien... Y en todo su sentido, al acercarse más al cristal olió un intenso olor a putrefacción que venía desde dentro. Le dijo a Jimmy que no bajase del coche, que aun no era momento de que viese estas cosas, se puso un pañuelo en la cara para evitar el hedor y otro en la mano con la que abrió la puerta. Se encontró con lo que esperaba, un cadáver en estado de descomposición, lo raro era lo podrido que estaba el cadáver y lo nueva que estaba la ropa. “Tejidos sintéticos...Todo plástico, aguanta más que uno mismo...” Se inclino sobre el cuerpo buscando, en sus bolsillos algo que lo identificase Increíble, ese desagradable ser pensó que Cyntia era poco mas que unos despojos putrefactos… Con las fuerzas que le quedaban asió fuertemente el cuello del policía mientras buscaba en los bolsillos de su chaqueta... Por Caín... La sangre era mejor de lo que esperaba, tal vez la dieta de tortitas y hamburguesas no sea mala para el ganado. Era casi de noche en ese momento, solo unos tímidos rayos de sol asomaban tras el horizonte desértico, y desaparecían poco a poco, al igual que la vida de ese despojo. Más de 5 litros de sangre... Sentía que su piel poco a poco se curaba y tenia a su color habitual, y que al igual que una rosa recién regada, su cuerpo se despertaba y volvía a la vida. Sabia que esa sensación de plenitud se acabaría pronto, pues su cuerpo tenia que repara todo lo sufrido esa mañana, y aun no había tenido suficiente. Salió del coche con su verdadera forma, y el cuerpo de su alimento cayó al suelo muerto. Quería saber quien era el compañero del policía... No podía salir de su asombro... Un crío... Sería fácil embelesarlo y tenerlo en bandeja, con su sangre terminaría de curarse. Intentaba imitar al otro, una camisa negra, el pelo bien cortado... Sabía que después del chico aún tendría hambre, pero no importaba. Ya se le ocurriría algo.


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