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  ficcion > SnuffNo Necesitas Tu Mano

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se publicó en la web el 19 de Febrero del 2007

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  Categoría: ficcion > Snuff
  Titulo:

Desnudo de cintura para arriba, con mi patético cuerpo esquelético, mis miserables músculos y mi pelo sucio, me sentía incómodo con el oxígeno. Me sentía incómodo respirando, sintiendo el asqueroso aire entrando en mis pulmones. Me sentía incómodo andando y notando como deambulaba entre microscópicos átomos de oxígeno. Estaba a mi alrededor, y me molestaba. Era como llevar todo el dia un traje incómodo. Me pesaban los párpados. Estaba cansado pero no tenía nada de sueño; cada día me costaba más conciliar el sueño. El sueño es una puta mierda, solo sirve para entrar en coma cada noche. Solo sirve para recuperar fuerzas y que el cuerpo recargue su bateria. Yo no quería eso, yo no quería hacerle el más mínimo caso a mi cuerpo. Yo solo quería seguir andando hasta que el sol hiciera ebullir mi sangre y quemara mis neuronas, bajo la coraza compuesta por mi craneo. Solo queria meter la cabeza en la bañera llena de agua hirviendo y dejarla alli dentro horas y horas hasta desgarrar mi carne y morir desangrado. Pero no hice nada de eso; me limité a mover mis piernas por toda la casa, intentando no hacer caso al inminente dolor de garganta que se acercaba cabalgando desde lo lejos. Evitando hacer caso a mi cuerpo que pedía caer en cualquier lugar. Evitando hacer caso a mi cuello quebradizo que quería crujir y roer y gritar. Mi vida consistía en evitar. En sentir la incomodidad allá donde fuera. En delirar por el cansancio y generar endorfinas para doparme de manera natural. Mi existencia era un puto estercolero, y aún así, me sentía más gratificado que la mayoria de los entes mecanizados que me rodeaban. Putas tostadoras con un trabajo y un coche y una cartera y una pareja estable. Yo queria esa pareja estable. Yo queria ese trabajo. Yo queria ese coche. Yo queria esa tostadora. Meter mi polla en esa tostadora y que me pidiera más y más y más. Desnudo de cintura para arriba, observando mi piel pálida, mis pezones tristes y frios... mis ojos fallaban y me mareaba. Si concentraba demasiado la vista, sufría espasmos cerebrales. Mi oido derecho comenzó a pitar ligeramente, pero lo ignoré. Ignoraba a mi cuerpo, sus señales de socorro, su necesidad de ser escuchado. Me imporaba una mierda mi cuerpo, y sin embargo, me preocupaba ir peinado. Era un puto muñeco de carne rota y huesos mal colocados, preocupado por estar decente para la foto. Me peiné. Frente al espejo. Me peiné, mojándome el pelo y tratando de parecer lo menos patético posible. Otra vez la vista se me iba, me mareaba. Me sujeté al lavabo y sentí la necesidad agónica de golpear con mis puños desnudos ese cristal hasta atravesarlo. Notar c