criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Suicidio Concertado
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  eroticos > OtrosMojada en el deseo

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 30 de Mayo del 2008

Desde entonces este relato ha sido leido 5,033 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 20 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: eroticos > Otros
  Titulo:

MOJADA EN EL DESEO -Así, así, no dejes de hacerlo, me encanta, oh! Como me haces sentir…- Estas palabras golpeaban en su mente una y otra vez y, recordaba sin cesar, aquellas posturas que la hacían estallar en la locura. Sin duda la volvía loca sentir su sexo dentro de su sexo a espaldas de ella con sus manos apretando fuertemente sus caderas. Entonces, en esa postura, soltaba una de sus manos, para agarrar su pelo y acercarla a su pecho mordiéndole el cuello mientras le susurraba al oído: “¿quién te folla mejor que yo? ¿quién? … Acto seguido deslizaba su mano tan viril y fuerte por su vientre llegando a su clítoris y, sin dejar de penetrarla, le decía: quiero que pierdas la cabeza.. que mueras de placer… ¿sientes dentro de ti todo mi deseo?...Solo tú lo provocas… -Loca, loca, loca…- gritaba ella- Me vas a volver loca…- gritaba una y otra vez- ……………………………………………………………………… Ya, ya, ya…deja de pensar en él- se decía- Su recuerdo, el recuerdo de aquel hombre y de los momentos que pasaban juntos no la dejaban avanzar sentimentalmente y, en cuanto al sexo, nadie le había hecho vibrar como él lo hizo en el pasado Le mataba la idea de no volver a sentir su olor, el calor de sus manos o su mirada clavándose en la suya…. En el olvido de ese hombre pasaron muchos otros para llenar ese hueco, esa falta, ese dolor que tenía y, que con el paso de los días, solo le provocaba más vacío del que sentía. Trabajo y más trabajo era lo único que la evadía de sus pensamientos pasando meses y meses… curándose así el dolor de su interior. Un día, tal como otro, apareció a través de la cristalera de su oficina un hombre que no le fue nada indiferente, como se suele decir…”tenía su punto…” Enseguida se interesó por él, guapo, agradable, inteligente… Cómo unos ocho meses estuvieron trabajando juntos. En ese tiempo más de una vez se sintió atraída por él y, parecía que, él sentía lo mismo, pero ella procuraba guardar las distancias debido a la situación de él. Pero, María , que así se llamaba ella, ya estaba embriagada por la olor de su cuerpo, excitada por la forma de sus brazos y… temerosa por cruzar su mirada con la suya. Pero…cuando la razón deja paso al cuerpo no hay fuerza que pueda parar lo que a continuación se relata…. “ Nos espera una larga noche de trabajo-dijo Alejandro- Si…. –contestó María- enseguida estamos con eso-dijo Alejandro- María, mientras, preparaba el material para la realización de la presentación del día siguiente. Cenaron… La limpiadora, última persona en el edificio, se despidió de ellos. Que tengan una buena noche-dijo- Y vaya si la tendrían…… Estaban sentados consensuando los puntos a tratar. Hablaba Alejandro pero María lo tenía tan cerca que, por unos momentos, dejó de escucharlo envolviéndose en la olor que de su cuello provenía…. Se sintió mareada y salió al balcón para respirar un poco de aire fresco. ¿Qué te pasa María?-dijo Alejandro- Nada-contestó ella mientras veía como la sombra de aquel hombre se acercaba lentamente por detrás. Se acercó…, se acercó a ella apoyando sus manos en la barandilla quedando atrapada… Y…entonces…él le susurró al oído: sé que deseas los mismo que yo… María se estremeció y, su respiración, se agitaba por segundos, pues sabía que, esta vez, iba a sucumbir a los encantos de ese hombre. Él también lo sabía…su nerviosismo la delataba… Él se pegó a ella completamente y pudo sentir la ruboridez de su sexo… La sientes- le dijo- ¿quieres sentir dentro de ti todo el deseo que me provocas? Estas palabras chocaron en su mente haciéndole recordar a ese hombre que tanto deseó… Otra vez no-se dijo asimismo- No… Alejandro yo…. Sschhh…déjate llevar- le dijo Alejandro mientras recorría su pierna con su mano suavemente levantando su vestido y subiendo hasta llegar a sus pechos ya erizados… María se abandonó al deseo…Se dio la vuelta y, frente a frente, lo agarró del pelo y comenzó a besarlo con desenfreno…Él le dio la vuelta otra vez, la inclinó, quedando medio cuerpo fuera de la barandilla, le subió el vestido y le retiró el tanga hacia un lado hundiendo sus dedos en su sexo… comprobando que estaba mojada, estaba mojada en el deseo… En esa postura, ella paso sus manos entre sus piernas hasta alcanzar la parte más dura de ese hombre, esa parte que aún yacía en sus pantalones… Y, ya…, frente a frente María lo inundó de besos por cada parte de su pecho mientras le quitaba la camisa… Y, de rodillas, liberó su miembro de aquel atuendo que lo presionaba quedando a la vista y en peligro ante lo que iba a acontecer… Cogió las nalgas de Alejandro entre sus manos hundiendo su sexo en su boca chupándola con fervor… Se dejó sonar un gemido de placer por parte de él, y ella, desde abajo. Miraba su cara de excitación, de locura… Alejandro la incorporó y la liberó de toda su ropa, al igual que a si mismo, la abrazó para sentir el calor de su cuerpo y en brazos, la llevó a dentro quitando de un golpe todo lo que había en el escritorio. La sentó y él, en la silla, posó las piernas de María en sus rodillas y comenzó a recorrerla con su lengua y loco en el deseo, la trajo contra sí haciéndole sentir en su interior toda la dureza de su sexo. María grito de placer arañando su espalda y mordiéndole el lóbulo de su oreja mientras sus movimientos eran ayudados por Alejandro que la cogía de sus caderas con sus manos. Él saboreaba los pechos de María la cual ya aceleraba por segundos sus movimientos y sus quejidos hacían eco cerca de la oreja de Alejandro… Quiero que me arañes- le decía ella.- aráñame… Él perdió el juicio al escuchar estas palabras arañándole fuertemente su espalda. Oh, si!! Así, así… como me gusta-decía María- Esta mezcla entre dolor y placer la volvía loca tanto que… sin poder controlarlo llegó al clímax, a lo más alto del deseo… Él la miró a sus hijos y sonrió, la besó en sus labios y mientras jugaba por ellos con su lengua le decía: más, más… quiero que sientas más placer… Se incorporaron, le dio media vuelta, posó medio cuerpo de ella sobre el escritorio e introdujo de nuevo su miembro en su sexo y, cogiéndola de sus caderas comenzó a moverse fuertemente. Ya no podía sostener por más tiempo esa situación, su deseo era tan fuerte que iba a estallar… Ah!- se quejó María- con cuidado…Alejandro introducía uno de sus dedos en su ano para dilatarlo y, cuando ya estaba bien preparado, introdujo su sexo suavemente. Él cerró sus ojos del placer que le producía agarrando con una de sus manos el pecho de María y, con la otra, acariciaba su clítoris. Los movimientos se iban intensificando cada vez más y un calor atravesaba el cuerpo de María. Oh Dios!!-dijo ella- voy a correrme otra vez… voy… oh!! Ya… ya… Los movimientos de Alejandro ya eran incontrolables… Correte -le decía ella- correte…. Y él, envuelto en la locura, saco su sexo de su ano y en la espalda de María ya recorría todo su blanco esperma… Y en el silencio de la noche, solo se escuchaba los agitados latidos de sus corazones… Estaban exhaustos y, en sus rostros, se reflejaba la felicidad que solo el deseo entre dos personas provoca. Se abrazaron mientras se fundían en un apasionado beso, la miró a los ojos y le dijo: ¿Y ahora que…? Sschhh-le susurró ella- No digas nada, dejemos que el tiempo decida por sí mismo…”


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.