H2o {Ciudadela. Capítulo Tercero}
Llevaba unos 10 minutos nadando cuando algo me cegó totalmente. Delante de mí había una fortísima luz que iluminaba todo en derredor, pero no conseguía diferenciar las figuras que creía ver. En fin, serían cosas de mi imaginación.
Aquella figura que se había convertido en mi guía me cogió de la mano y reanudó la marcha. Nos dirigiamos hacia aquella luz, pero era extraño porque conforme nos ibamos acercando la luz se iba haciendo más tenue, más mortecina, más acogedora... No hacía falta palabra alguna, ella sola te invitaba a ir a ella. Era tan atrayente pero a la vez inspiraba cierto temor, cierta indecisión. Pero ya que había vivido tanto aquella noche y había llegado tan lejos, no había lugar para pensar en volver atrás. Debía seguir adelante. Algo tenía que haber detrás de todo esto.
Para mi sorpresa estaba delante de algo que me resultaba muy común, todos los días de mi vida estuve entre ellos.. Pero, ¿ellos aquí? Curiosamente estaba enfrente de la entrada de algo insólito, era una especie de Ciudadela.
" ¿Debajo del Agua? "- dije para mis adentros.
" Si, Jim. Debajo del Agua. Sé lo que estás pensando. Quizás pienses que es un Sueño o incluso un mal sueño, pero no es así. Has llegado a la verdadera Realidad. Olvida tu mundo ".
Estas palabras habían entrado en mi mente sin yo quererlo. ¿Era mi imaginación?
La silueta que se había convertido en mi sombra practicamente, mi invitó a entrar.
" No, no. Hazme el favor. Tú primero "- le constesté lo más amablemente posible.
No dijo palabra, entró primero. Seguidamente entré, un poco tituveante; pero lo conseguí. Una sensación extraña pero agradable me invadió entonces. Era como si hubiera llegado a casa después de un largísimo viaje alrededor de ninguna parte. Había encontrado mi sitio, o eso creía...
De repente, decenas de siluetas borrosas se plantaron ante mí. Su "mirada" era penetrante, indagadora a más no poder, sentías su presión en tu interior pero no te molestaba. Era como si quisieran averiguar cosas de tu Futuro, no de tu Pasado. Era algo sobrecogedor.
Cerré mis ojos unos instantes cuando una fortísima brisa fría pero agradable empezó a soplar. En ese momento, las sombras que había a mi alrededor se disiparón rápidamente, el sitio quedó desolado. No veía nada, pero sentía que ya no estaba allí. Ya no sentía su presencia ni si presión en mí.
Decidí abrir los ojos. Y allí estaba... Un ser que era más familiar de lo común... No era como lo demás...
No abrió la boca, pero de nuevo sentí palabras en el interior de mi Subconsciente...
" Bienvenido a tu Hogar, Jimmy. Tiempo ha desde que iniciamos tu búsqueda. Y he aquí. Has llegado para cumplir tu misión en esta vida. No nos puedes fallar ahora. No después de este viaje tan largo que has realizado a lo largo de tantos años... Si estás aquí es por algo "- dijo con palabras ásperas pero suaves y motivadoras.
En ese instante caí desplomado. Cuando un escalofrío como nunca antes recorrió mi espalda me encontré delante de ellas...
La Sombra del Sol brillaba sobre la superficie del Lago...