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  ficcion > SnuffGarabatos

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se publicó en la web el 15 de Julio del 2004

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  Categoría: ficcion > Snuff
  Titulo:

-Todo es extraño. “Nadie lo puede saber...” Empecé a darme cuenta hace mucho tiempo. Hace tanto que apenas lo recuerdo, pero siempre está ahí...siempre actúa. Hay veces que sé lo que es y otras que no lo se...Cada noche me preguntó lo mismo: ¿Que soy? ¿Tiene alguna lógica mi existencia?- Día a día se cuestionaba lo mismo nuestro joven protagonista. Una vez, hace algunos años, aquel que preguntaba tanto e insistía en conocer respuesta, tuvo en sus manos la solución a todas sus dudas. Pero no supo aprovechar la oportunidad. Era pequeño y no sabia identificar lo que cada cosa podía significar. No se acuerda de nada pasado. Ni siquiera de aquel momento que le brindó la oportunidad de contestarse a si mismo. ¿Encontraría algo que le ayudara a volver a tener esa esperanza para sus dudas? Lo único que recuerda de aquel momento oscuro y borroso son unas palabras que alguien le decía: “Este libro puede ayudarte” Un libro. “¿Desde cuando un libro puede ayudar a conocer lo que me pasa y quien soy?” Eso se solía preguntar nuestro joven protagonista continuamente cerrándose las puertas a no seguir buscando Cuando pasó algún tiempo, nuestro protagonista tuvo más oportunidades para obtener nuevas respuestas a su existencia, pero esa sensación extraña entraba otra vez en acción y quizás fuese eso lo que le impedía obtener respuestas, soluciones a ese interrogante que le sacudía la cabeza y el corazón cada dos por tres. Cada cierto tiempo recordaba aquellas palabras tan extrañas pero a la vez que daban esperanza: ''Este libro puede ayudarte'' ''Este libro puede ayudarte'', esta frase resonaba en su interior. Esto le impelió a buscar en cada libro que le llamaba la atención la respuesta a todo lo que le pasaba. ‘‘¿Y si lo que me ocurre...y si lo que me ocurre está solo en mi cabeza? ¿Y si en realidad no me pasa nada? ...'', se decía para sus adentros este joven tan inquieto y tan tranquilo, tan raro y tan normal, tan pequeño y tan mayor, tan preocupado... Por fin llegó el día en el que tuvo una respuesta. Aunque quizás no fuera lo que el joven deseaba. En una librería buscando información se decidió a hablar con el encargado de la misma. -Hola, verá tengo un problema – decía el joven un tanto nervioso y aprovechando que la tienda se había quedado sola – verá, le parecerá una tontería, pero es que no puedo mas, y no hallo respuesta. Quizás usted puede ayudarme en algo. Busco un libro que contenga las respuestas a la existencia real del hombre. Y no me refiero a lo típico, porque lo típico ya lo se.- -Bien muchacho, puede ser que tenga algo para ti, me acaba de llegar hace poco un libro titulado “Fortunas de la Vida” de un tal… ¡Oh, vaya! Es anónimo. Que raro…- dijo el hombre extrañado. -Un libro anónimo? Pues si es extraño… pero no puede ser ese, el libro que busco debe de ser más antiguo. Me hablaron de el desde que era niño, pero el caso es que no recuerdo nada de el.- dijo el joven un poco frustrado. -Quizás tengas un poco de suerte, este libro es una reedición escrita hace mas de 50 años, al parecer es una reliquia.- dijo el hombre de la librería mirando las primeras paginas del libro. Sin pensárselo más, con cara de desesperación y ganas de devorar el libro en un mismo día aunque fuera imposible, se lo llevó aunque le costó bastante caro. Al parecer era un libro inédito y muy poco tenido entre los mortales. Un libro de jeroglíficos al parecer… Era un libro extraño, con unas ilustraciones un tanto extrañas, no eran dibujos normales, ni fotografías, solo había garabatos... ¿Por qué garabatos? Lo que le llamó la atención ahora a nuestro protagonista, cuyo rostro ahora no era de desesperación; sino de alegría, por fin parecía que había encontrado la Respuesta a sus dudas e inquietudes, era la firma que había en cada pagina donde había un garabato, no había nombre, ni fecha, ni nada parecido; pero había algo entre aquellas líneas tenia un significado. Con mucho esfuerzo trató de descrifar aquella inscripción el papel...Cuando por fin consiguió averiguar lo que ponía, su rostro de alegría se volvió en una palidez que se asemejaba a la de los muertos... ¿Por qué sería? ¿Quién habría realizado aquellas grafías? ¿Quien sería el artífice de tan grotesca pero a la vez maravillosa obra? ¿Sería humano? .... ¿Estaría la Respuesta a sus inquietudes aquellos dibujos? La cita que había conseguido descrifar con cierta dificultad y para la vista de cualquier persona seria casi imposible, se había tornado en unas palabras que decían… “A mis Hijos” Consiguió ver algo que nadie habría podido leer ni descrifar. ¿Cómo es que el podía? Las líneas entrecruzadas empezaron a moverse hasta el punto de llegar y componer esa palabra… Pero… ¿A los hijos de quien? Cuando salió de la tienda, se dio cuenta de algo. Recordó que al entrar en la tienda hacía mucho calor en la calle, pero ahora que tenía el libro en sus sudorosas y frías manos, hacia un frió que llegaba hasta los huesos y el cielo estaba totalmente encapotado... ¿Sería el Libro el causante de todo esto? .... También notó otro cambio. Antes de tener entrar en la Liberia nadie le saludaba, nadie lo miraba, era como si no existiese, era un desconocido para toda la Humanidad; pero al salir de la tienda, se vio rodeado de gente que le saludaba, le miraba y le hablaba. Esto le ayudó un poco a entrar en calor y salir del frío que rodeaba su tembloroso e inquietado cuerpo. Había algo que le hacia sentir bien, y a la vez el ser amable con los demás…. ¿O es que acaso antes no lo era? Ya ni se acordaba. Pasaron pocas horas cuando había descifrado cada uno de los garabatos de las paginas del libro. Solo le quedaban unas pocas de hojas para llegar al final… Estaba sentado en un banco un tanto oxidado de un parque olvidado que llevaba a la sombría planta de un bosque. De repente, observó uno de los garabatos… las líneas empezaron a moverse y esta vez no formaron palabras, se convirtieron en dos líneas en forma de flechas que indicaban el camino hacia el interior del bosque. Seguidamente la siguiente página decía… “La respuesta” ¿Seria verdad? La respuesta a sus preguntas estaría en aquel bosque sombrío y cegado? Nadie iba a impedir saberlo después de tantos años. El joven estaba totalmente cegado por el libro. Y un escalofrío le recorrió la espalda, fue una sensación que nunca había sentido... De repente, la penúltima página empezó a descifrarse… “Lo que hay en el mundo, lo que ves…” Nada mas acabar pensó en esa palabra… “Lo que ves” y precisamente ahora no veía nada. Estaba muy oscuro, tan oscuro y con tanta niebla que no veía nada. Sus pasos iban de lado a lado y retrocediendo a la vez que gritaba como si hubiera alguien... “¿Dónde están mis respuestas...? Desgraciadamente en uno de sus pasos cayó por un pequeño precipio, cayó de tan mala forma que se partió la columna y apenas podía respirar, De repente el libro cayó ante el abierto en la última de las páginas. Apenas podía respirar, se le acababa el oxigeno y no podía moverse. Agonizaba sin más. Veía la penúltima página que decía… “Lo que hay en el mundo, lo que ves…” De repente la ultima pagina empezó a descifrarse y solo los ojos del joven se mantenían vivos y en movimiento para leer el final. Un final que decía siguiendo a la frase anterior… “… ¿Es todo verdad?” El agonizar se acabó con un leve suspiro que salió de la boca clavada en el barro de aquel cenagal en el que había caído. Murió finalmente porque deseaba una respuesta que no podía encontrar, y por desgracia no encontró. Esto debería de hacer pensar que de alguna u otra forma estamos aquí por algo, y nuestro protagonista así lo pensó e intentó descubrirlo a toda costa aunque acabó en el regazo de la propia muerte. ¿Te has planteado alguna vez estas preguntas? ¿Dices qué si? Quizás ese libro exista de verdad, o a lo mejor no...¿Quién lo puede saber? Aun así hay algo que no queda nada claro… Ese libro y su procedencia… de quien y donde. Quizás es difícil de explicar… pero eso, es otra historia.


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