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  ficcion > Ciencia FicciónG.A.E- Introducción

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se publicó en la web el 03 de Agosto del 2006

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  Categoría: ficcion > Ciencia Ficción
  Titulo:

G.A.E La Leyenda Primera parte: Muerte y Desolación La oscura noche acompañaba a los últimos residentes hasta sus maltrechos y ensombrecidos hogares. Era de extrema importancia no descuidarse ni perder la noción del tiempo si se quería seguir con vida. La nueva ley puesta en práctica hacía escasos días había iniciado una indescriptible matanza de mendigos, pordioseros y personas sin hogar. Todos ellos caían en el desmembrado asfalto con incontables brotes de sangre, agonizando y suplicando por su miserable vida. Momentos más tarde, eran devorados por esas sucias ratas hambrientas y voraces. No había otra alternativa, los que perjudicasen al Emperador en su honorable tarea de convertir su Imperio en el más grande y poderoso de todos solo albergaban una salida, la muerte. Cuando los objetivos e intenciones de la nueva Ley fueron completados, esta, como le había pasado a sus anteriores hermanas, pasó a archivarse en un libro, un libro que contenía cada una de las leyes, partes y principios de la historia del gran Imperio. Según la desbordante memoria de algunos intrépidos locos que se habían atrevido a hablar sobre el libro antes de ser misteriosamente volatilizados, el libro era bordeado por unos finos aunque elegantes mechones de oro, con una gruesa tapa muy dura y preciada, su hipnotizante color marrón oscuro daba una intención de vejez y a la vez de sabiduría eterna. Las páginas del libro rebosaban de mitos y grandes hazañas y heroicidades que el Emperador había llevado a cabo antaño, unas décadas anteriores conocidas como “tiempos de demencia”, donde junto con un misterioso poder, se alzó con la mayor parte del continente. En ese libro aguardaban impacientes unas páginas que contenían muchos más secretos que ningún mortal pudiera nunca llegar a imaginarse. Solo se conocía con firmeza un hecho, su nombre, impreso por tejedores de la noche, todos ciegos y tenebrosos, bordando noche tras noche hasta lograr un resultado merecedor de la importancia de ese libro. Tres letras, tres escasas aunque muy importantes letras, unas letras que dominaban con sus largas y vaporosas manos el destino y con él: el pasado, el presente y el futuro. Su nombre: G.A.E INTRODUCCIÓN Las últimas rocas fueron apartadas de la entrada. Todo había quedado destrozado, los pilares se extendían melancólicos por todo el suelo, ¿dónde residía ahora la majestuosidad de antaño?-Se preguntaba Lorus. Las grandes esculturas de bellas mujeres y damas y los rostros de los luchadores voraces llenos de coraje habían desaparecido, desaparecido como el sol cuando cae la noche, a diferencia que este volvía al llamar la madrugada. Todos estos rostros y figuras estaban echas añicos. Las grandes puertas de piedra, con signos gravados acerca de la estirpe y llenos de historia, tiradas abajo, sin ninguna piedad, rotas en incontables pedacitos. Tanto esfuerzo y tanto sudor para terminar de esa forma, lo que una vez se convirtió en gloria ahora no era más que escombros, escombros esparcidos que arrancaban voraces los sueños de las pocas personas que aún los conservaban. Sin duda lo peor aguardaba su turno, esparcidos entre las paredes derrumbadas también se encontraban hombres y mujeres, todos ellos ya sin vida, compañeros desde siempre, amigos, todos ellos muertos. La sangre esparcida de sus cuerpos pintaba algunos rincones de la sala, como si por los ojos en vez de lágrimas llorasen sangre, una sangre muy líquida toda ella llena de pena y angustia. La visión del recinto era sobrecogedora y agonizante, no quedaba absolutamente nada en pie. El esfuerzo duro y mutuo de meses de sudor y esfuerzo, día tras día, cooperando y trabajando sin ninguna tregua, con magulladuras, heridas y úlceras en todas las partes del cuerpo y mira ahora, ¿Dónde están? ¿Dónde se han quedado esos días en que el futuro se veía glorioso?- se volvió a preguntar. Casi logró palparla, pero una vez más, la libertad alzó el vuelo como la ave que emprende su emigración hacia tierras mejores, pero por poco, muy poco, un error imperdonable y absurdo desembocó en todo esto, quizás se valoró muy poco al enemigo, quizá el problema viniese de ellos, o quizás es que simplemente era imposible. ¡No!-gritó Lorus, no había nada imposible. El error se produjo cuando colgaron la bandera antes de empezar la batalla. Lo que habíamos logrado durante muchos meses, hoy se destruía hasta en los recuerdos y en la memoria.- seguía repitiéndose Lorus. La destrucción era tal, que ni la escasa luz de la luna osaba adentrarse en ese antro como si estuviera cohibida por la desgracia de los infieles. Las pisadas aumentaron de intensidad, alguien se acercaba, sin hacer mucho ruido, solo lo necesario, con paso lento y seguro y no se detenía ante nada. Solo se detuvo hasta llegar junto con los otros pocos supervivientes, supervivientes que no residían cuando ocurrió la desgracia, porque de todas las personas que se encontraban en el cuartel ninguna había sobrevivido a ese infierno para contarlo. Todos miraban a su alrededor, o lo poco que quedaba de él, aún no asimilaban lo ocurrido, varios miraban inmóviles los cuerpos flotantes en la penumbra, avergonzados y heridos, otros preferían no mirar la gran masacre. Lo que una vez lograron, hoy se derrumbaba hasta desaparecer ante sus ojos, de un día para otro, de un instante a otro. En el silencio profundo y misterioso en el que se veían envueltos, las pisadas rompieron el compás, ya se acercaba. Lorus miró la derrumbada entrada, su presencia no inmutó a nadie de la sala excepto al pobre chico, Lorus no se lo creía, al final tuvo la osadía de presentarse ante él y sus compañeros después de haber provocado todo esto, se cuestionaba, ¿Acaso buscaba su propia muerte? ¿O solo venía a contemplar su obra de arte? Ante todos, se apoyo en la pared y los miró sin expresión alguna, sin sentimiento alguno. Era Él.


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