criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Suicidio Concertado
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  fantasia > RolEteryum capitulos 19 y 20

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 09 de Marzo del 2006

Desde entonces este relato ha sido leido 1,412 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 10 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: fantasia > Rol
  Titulo:

Capítulo 19: Un reino... distinto. El mundo submarino fascinó a todos. Su belleza era incomparable, incluso Timly tuvo que admitirlo, aunque siempre dijo que no era más hermoso que las cuevas de los enanos. Los peces, los corales, las algas y hasta las rocas eran de unos colores increíblemente bellos, todo relucía con una suave luz multicolor mezclado con colores azulados de distintos tonos. Cuanto más se sumergían, más profundos y oscuros se hacían los tonos azulados, hasta que todo se hizo tan oscuro que pronto dejaron de ver por completo. Incluso a Silvana, que podía ver en la oscuridad el calor que desprendían los cuerpos, tenía dificultades para distinguir el paisaje. Cuando se alejaron de la costa, dejó de ver las rocas y los corales, solo podía distinguir las formas difuminadas de sus compañeros y de algún pececillo que nadaba por allí. Pensó en lo mal que lo estaría pasando Ferethor, que era incapaz de ver nada y que se había atado con una cuerda a la cintura de Timly para saber hacia dónde nadar. Pensó en invocar un punto de luz, pero Serena se le adelantó y apareció una lucecita para guiarlos. Junto con la profundidad, la presión también aumentaba, llegándoles incluso a pitar los oídos. Poco a poco, empezaron a ver de nuevo, se acercaban a una fuente de luz muy potente, y pronto dejaron de necesitar que Serena siguiera invocando la luz. Cuando vieron de donde provenía la luz, se les cortó la respiración. No habían visto nunca nada más hermoso. Era una enorme ciudad sumergida se alzaba delante de ellos y se perdía en la lejanía. Serena y Dairon los guiaron a una especie de puerta enorme que estaba delante de la ciudad. Silvana no tenía ni idea de porque la tenían, pues se podía llegar nadando a cualquier punto de la ciudad, algo que le pareció muy poco prudente, pues en caso de ser atacados, no disponían de ningún tipo de muralla que los protegiera. Cuando llegaron frente a la puerta y posaron los pies en el fondo marino, se dieron cuanta de por qué debían usar la puerta. Toda una barrera transparente cubría la ciudad, algo así como una burbuja. Dairon mantuvo una breve charla con el guardia de la puerta y este les abrió la puerta. En cuanto pasaron la puerta, estaban secos, sin burbuja en la cabeza y Dairon y Serena tenían la forma que les permitía andar. En la ciudad, se podía respirar con normalidad, la presión había desaparecido y caminaban como si estuvieran en la superficie. Vieron a un montón de sirenas y tritones andando por las calles de adoquines dorados y azulados, todos los miraban cuando pasaban al lado de los “terrestres” (que era una forma de llamar a la gente de la superficie). Los edificios tenían una forma extraña a los ojos de Silvana y los demás, eran de muchos colores (azul claro, rojo apagado, rosado pálido, verde esmeralda, blanco brillante,...) todos relucían y soltaban destellos, y parecía que la luz proviniera de ellos. Parecía que los edificios ascendieran sobre el suelo en espiral, como si fueran tornillos al revés o conchas de caracola, y no tenían ventanas. Encima de algunas puertas se veían letreros en un idioma muy raro, que (supuso Silvana) indicaban que el edificio era un bar, un restaurante o una tienda. Era como una ciudad normal, pero llena de belleza y muy exótica. Serena y Dairon los condujeron hasta un enorme edificio de color negro brillante, era el único edificio que no tenía un vivo color. Cuando entraron por la enorme puerta del edificio, vieron que el pasillo ascendía en espiral, siguiendo la forma exterior, y que a ambos lados había puertas. Caminaron por el pasillo cruzándose de vez en cuando con algún tritón o con alguna sirena que les miraba extrañado. Cuando llegaron arriba del todo, entraron en una sala que estaba situada en lo más alto. Todos se quedaron sorprendidos porque las paredes eran transparentes y se podía ver gran parte de la ciudad. Según descubrió más tarde Silvana, las paredes de los edificios eran todas transparentes, pero solo si mirabas de dentro a fuera, pues desde el exterior no se veía el interior. Las paredes de los pasillos y las que separaban habitaciones, sí que eran totalmente opacas. Nunca habían visto nada igual. En la sala había dos tronos hechos con el más bello y exquisito coral pulido trabajado con oro y plata. Eran espectaculares, parecían poseer todos los colores del arco iris pero nadie habría sido capaz de saber dónde estaba cada color, parecían fundirse pero sin embargo se veían claramente. La plata dibujaba figuras que se parecían a algas y otras plantas submarinas y el oro dibujaba contornos de peces y otros animales. Cualquiera que se hubiese sentado en ellos, habría parecido feo en comparación con el trono, pero la sirena y el tritón que estaban sentados en ese momento, eran tan hermosos que su belleza parecía fundirse con la de los tronos. Leana poseía una figura esbelta, su piel era de un color azul turquesa, su cola estaba separada en dos y sus escamas eran verde mar, igual que sus cabellos, las aletas que tenía en cada tobillo eran brillantes de un color azul oscuro. Mientras que Cadixus poseía otro tipo de belleza, una más vigorosa e imponente, su piel era de color rojo claro y su cola y cabellos tenían el mismo rojo pero un poco más oscuro, sus aletas poseían el mismo color que la sangre y su cuerpo era algo más musculoso que el de los demás tritones, pero eso no le impedía parecer esbelto y ágil. Apys les explicó, que los habitantes submarinos se caracterizaban por su tranquilidad, así que si querían darse prisa tenían que atajar las conversaciones lo más posible, teniendo cuidado de no parecer irrespetuosos. Llegaron a la conclusión de que Apys sería la portavoz del grupo ya que ella había los visitado algunas veces y sabía más de ellos. Para sorpresa de todos, Leana les informó de que ya habían discutido el modo de proceder con todos las personas importantes de la ciudad, así que solo faltaba discutirlo con ellos y, si les parecía bien, ponerse en marcha cuanto antes para evitar retrasos. El plan era el siguiente: Serena y Dairon les guiarían hasta la costa más cercana al castillo de Krytion y les darían indicaciones para poder entrar por los conductos subterráneos para evitar ser vistos. No podrían acompañarles mucho más allá del mar, porque no podrían sobrevivir mucho tiempo fuera del agua aunque pudieran caminar. Silvana preguntó que cómo podían entonces sobrevivir aquí y Cadixus le contó que la ciudad estaba hechizada para dejar pasar la suficiente humedad que les permitía vivir. Después de pasar la noche en el palacio y reponer fuerzas, los siete compañeros, salieron de la ciudad por otra puerta situada en el lado contrario de la que habían utilizado para entrar, y se pusieron en camino. La batalla final estaba cerca... Capítulo 20: El castillo de Krytion. Cuando salieron a la superficie, las burbujas que cubrían sus rostros, desaparecieron. Pero lo que no desapareció fue el miedo de sus mentes. Se ocultaron en una cueva para esperar la noche. Después, Serena y Dairon los llevarían a la entrada de unas galerías subterráneas que podían utilizar para llegar hasta el castillo que se alzaba encima de un acantilado. Silvana sintió un escalofrío al verlo, era negro y de formas extrañas, muy siniestro. Las nubes tapaban gran parte de la luz solar, haciendo el paisaje más siniestro todavía. Levantaron un pequeño campamento en la cueva y cuando todo estaba listo, Serena y Dairon se despidieron hasta la noche y se dirigieron al mar. Pero no pudieron llegar a salir de la cueva, porque enfrente de la entrada se plantaron tres insectos de un tamaño considerable. Eran muy extraños a los ojos de Silvana, era de un metro y medio aproximadamente, de su cuerpo amorfo y recubierto de una negra coraza salían tres patas a cada lado, en lo que parecía ser la parte delantera había dos antenas y un poco más abajo dos poderosas mandíbulas (no parecía que tuvieran ojos) y estaban recubiertos de un líquido espeso y viscoso de color anaranjado oscuro. Silvana se volvió y vio que había más de ellos detrás suyo, unos cinco o seis pero no estaba segura. Serena izo un movimiento con la mano derecha y susurró algo, de repente un chorro de agua enorme broto de la mano de Serena y lanzó a los tres bichos contra una de las paredes de la cueva y estallaron dejando ver sus verdosas entrañas. Silvana y Lilith invocaron rayo y fuego respectivamente y acabaron con otros cuatro de la parte trasera, mientras Apys mataba a los dos restantes con dos flechas. Parecía que la calma volvía a reinar en la cueva cuando otro insecto se lanzó contra Silvana desde el techo. Ferethor lo atravesó con su espada antes de que llegara a tocar a Silvana. De varios orificios de las paredes y el techo empezaron a aparecer más insectos. Timly lanzaba mandobles con su hacha a diestro y siniestro, Apys disparaba flechas hechizadas, Ferethor peleaba con su espada, Silvana atacaba con sus Dark Roses y con poderosos hechizos, Lilith golpeaba con su ligera espada mientras murmuraba invocaciones y Serena y Dairon los cubrían con sus embrujos y hechizos arcanos. Los bichos parecían no acabar nunca. Cuando ya estaban exhaustos y rodeados de apestosos cadáveres, la cosa pareció calmarse. Silvana tenía un tajo en el antebrazo derecho que parecía infectado, Apys tenía en la pantorrilla izquierda una hinchazón provocada por las antenas de uno de los bichos, pero, salvo estas pequeñas heridas que Serena curó en seguida, estaban ilesos. En ese momento, un humo verdoso empezó a emanar de los agujeros de la cueva. Silvana lo veía todo borroso, se empezaba a marear y no tardó en caer inconsciente en el suelo, al igual que sus compañeros. Silvana se encontraba en una playa..... “¿Dónde estoy?” se preguntó. Miró a todos los lados y por fin descubrió a alguien. Corrió a su encuentro, era un hombre bastante joven, se parecía a Ferethor... Sí, era Ferethor. Poco a poco fue recordando dónde estaba y qué había sucedido. La situación le parecía muy extraña, como si ya hubiera vivido ese momento... Ferethor la miraba como si la hubiese estado esperando, parecía querer decirle algo, pero no podía por alguna razón que ella desconocía; justo antes de darle alcance, un dolor tremendo de cabeza le hizo caer de rodillas sobre la arena. No podía oír nada, solo una risa cruel que le estallaba dentro de la cabeza y que parecía que golpeara las paredes internas de su cráneo. Los ojos se le llenaron de lágrimas de dolor y rabia, ya no podía ver nada. Ahora lo recordaba. ¡El sueño que tuvo la primera madrugada que pasó en Adaryum! El dolor de cabeza desapareció y al abrir los ojos vio que era de noche... “¡Qué extraño! Hace un momento era de día.” Pero no tuvo mucho tiempo para pensar en ello. Un enorme insecto muy parecido a los que les habían atacado, se alzaba ante ella. Cuando retrocedió, volvió a ver a Ferethor que seguía paralizado, hizo un conjuro de antimafia y lo lanzó contra él, consiguiendo que volviera a la normalidad. “¿Qué ha ocurrido?”- preguntó Silvana “No lo se, cuando me desperté estaba aquí, sin poder moverme. Sabía que era una trampa pero no se cómo lo supe.” La bestia no les permitió más conversaciones y se lanzó contra ellos. Esquivaron el golpe con agilidad y Ferethor intento atravesar el caparazón negro con su espada, pero no lo consiguió. Silvana invocó un hechizo y lanzó el fuego mágico contra el monstruo. En vez de aparecer solo el fuego que ella había invocado, también apareció una lluvia de fragmentos afilados de hielo. Lilith se colocó al lado de los dos y Timly apareció con el hacha en alto y con un grito la descargó sobre el caparazón. Pero no consiguieron nada excepto que el insecto casi los atravesara con sus mandíbulas. De pronto una flecha atravesó el viento y se clavó en la zona entre las mandíbulas y las antenas. Apys apareció y les gritó que el caparazón no se podía atravesar, que atacaran a las antenas. Silvana entendió por qué lo decía, esos insectos eran ciegos, se guiaban por las vibraciones que captaban sus antenas, si conseguían acabar con ellas, el insecto estaría indefenso. Silvana y Lilith invocaron magia oscura para debilitarlo y lanzaron un poderoso hechizo contra las antenas. Ferethor, Apys y Timly atacaron con sus armas para cortarle las antenas, pero solo consiguieron arrancar una. La bestia gritó y atacó con más fuerza que antes. Serena y Dairon aparecieron de repente y dieron instrucciones a los compañeros. Después de esquivar un par de veces más al monstruo, pusieron en marcha el plan. Serena y Dairon invocaron un torrente de agua que aturdió al insecto gigante, Lilith lanzó un rayo contra él para debilitarlo, Apys disparó una flecha que lo hizo retroceder, Ferethor y Timly atacaron dos de sus patas para hacer que se tambaleara y Silvana realizó el último golpe con sus Dark Roses. Desprovisto de sus antenas, lanzaba mordiscos con sus mandíbulas al aire sin saber donde atacar. Timly, el más bajito, se coló debajo del bicho y atravesó con su hacha el estómago. Además de matar a la bestia también se cubrió de un líquido espeso y maloliente de color verde. Cuando salió de debajo del monstruo muerto, su aspecto era tan cómico que Silvana no pudo evitar reírse entre divertida y aliviada. Los demás no tardaron en unirse a Silvana, incluso Timly terminó por reírse después de estar un rato refunfuñando.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.