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  fantasia > RolEr Señó de los Morcillos

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se publicó en la web el 15 de Febrero del 2006

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  Categoría: fantasia > Rol
  Titulo:

Er Señó de los Morcillos Libro I: La comunidá der pateadillo Capítulo I: El viaje del kanijo Hace mucho tiempo, en la tierra media, Frodo, un hobbit (o mediano), se enteró por Gandalf el mago gris, de que debía heredar el anillo único, el arma secreta de Sauron. Frodo solía tener muchos accidentes con gente que no fuera de su raza. Gandalf le maltrataba cada vez que le iba a decir algo, todo era debido a su cara, que era de subnormal. Cuando Gandalf marchó, Frodo se encontró con Aragorn y su caballo, el cuál, sin querer (queriendo, je, je) lo pisoteó y lo mordió. Aragorn se dió cuenta que su caballo había pisado algo que parecía un moco gigante. Al mirar al suelo, vio al mediano, le escupió y se fué. Más tarde, Frodo se lo encontró en la posada del Babuino Azul he intentó huir, pero Aragorn le metió una patada y lo tiró al suelo. Después de patear a semejante criatura, le dijo: -Eres el supuesto Frodo Borzón, ¿verdad? -Yo... pues... sí. -No hacía falta preguntarlo, con esa cara de subnormal profundo abismal con grado de mil sobre diez, todo el mundo lo habría adivinado. -Oye, que soy un mediano de nobleza sin igual y... -Vaya, no sabía que cuanto más te oliera el culo, más noble eras. Vamos, ven y sigue mis instrucciones, el loco gris me dijo que te llevara a Rivendel. -Bien, veré elfos. -Tú lo que vas a ver son las ratas de sus mazmorras, de lo feo que eres seguro que no se te acercan ni los orcos. Una vez en los establos, Frodo se sintió en su terreno (Aragorn lo calificó como " aire hogareño "), y se apresuró a seguir las órdenes del humano cuando este se montó en el caballo. -En primer lugar, coge una cuerda. -Ya. -Átala al caballo. -Ya. -Átate las manos con la cuerda... con el otro extremo, imbécil. -Ya. -Prepárate para correr. -Ya. -Arre, arre. -¡Un momento, que yo sigo atado...! ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOO!!! Tras unos días de camino, llegaron a la misteriosa, oscura, tenebrosa, hechizada, demoníaca cima de los vientos: Simplemente, a Frodo le pareció un buen lugar para acampar. Tras pasar unas horas, aparecieron los Nâzgul, el rey brujo le dijo: -El anillo, Frodo, el anillo... -¡¡Noooo!! -El anillo, mediano, el amo lo busca, el anillo... -¡¡¡Noooo!!! -¡Que si, jodé, que es suyo! -Mentira, yo lo encontré, es mío, mi gallet... quiero decir, ¡mi tesoro! Al levantar Frodo el brazo para moverse, la peste almacenada durante décadas hizo su aparición en una horrenda nube de peste bien verde. Se desmayó. Aragorn llegó a tiempo de ver que los espectros se llevaban las manos al cuello y a la nariz, para luego desaparecer. Arwen venía con él dispuesta a acompañar a Aragorn a golpear al subnormal enano que llevaba el anillo, pero al verlo tirado con el aspecto de muerto viviente, exclamó: -Genial, ha sido atacado por el hálito negro. Pero entonces, el aspecto horrible de los Názgul hizo su efecto sobre Frodo; vamos que se cagó encima. -¡¡Ostia!! Este lleva en descomposición más de tres días. Metieron a Frodo en un saco para que no oliera y lo tiraron colina abajo. Entonces apareció Gandalf: -Oye Aragon eres un flecha roja más malo que un tejón, ve a buscar a Frodo y no chinches más. -¿Y si no quiero? -Te cuento un chiste. Aragon corrió colina abajo. Al llegar abajo encontró a Frodo medio inconsciente tirado en medio de un río; de él empezaron a salir montones de tentáculos. -Aragorn, ¿me estas metiendo mano? -¡¡Pero a ti quien te va a intentar meter nada, so Ricardo!! Lo que pasa es que hay un calamar en adobo poco hecho. -Aaaah… ¿Y a mi qué? -Pos que como no corras no vas a volver a fumarte un porro en tu vida -¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!! Frodo salió echando pestes (nunca mejor dicho) y Aragorn intentó seguirlo sin respirar, pero no lo consiguió y el bisho del agua lo cogió. Entonces llegó Arwen, vio al Aragorn y empezó a meterle patadas a Frodo -Más te vale que lo suelte puto enano de los cojones… -Tranquila, Gimli esta aquí -¿Ein? De no se sabe dónde (ni quiero ni saberlo) apareció un enano barbiteñido y con un hacha cogida al revés. -Vamos a ver, ejem ejem, ¡eh tú! ¡Pulpito! El calamar gigante se volvió indignado (¿Pulpito?) y cogió a Gimli más irritado que antes. -Por lo menos lo intenté. En ese momento una flecha apareció y se clavó en el ojo al calamar y apareció un elfo rubio, que más que un elfo parecía un ropero empotrado. Frodo parecía indignado: -¿Esto qué es? ¿El día del espontáneo? -Que te calles y te des una ducha, so zafio malhablado. Entonces empezó a dispararle flechas y lanzarle besitos al calamar. Este soltó a Gimli y a Aragorn y se marchó asqueado. Nada más se recuperó Aragorn comenzó a meterle patadas a Frodo. Arwen, entonces le dijo que le empezaba a preocupar la salud de Frodo, ya que como pasará uno de los protectores de animales… Entonces les guió hacia Rivendel, durante el camino Frodo sufrió “empujones del viento” hacia puentes y precipicios e intentos de asesinatos por parte de un arquero invisible que tenía sus flechas igualitas a los “palitos con pinchos” del Legolas. Cuando llegaron a Rivendel, los guardias elfillos se le echaron encima, le patearon y lo llevaron hacia las mazmorras de animales. Elrond salió a saludarlos y le dijo Aragorn: -Oigh, macho, mira el trolecillo que me has comprao, ¡¡¡Quiero casarme contigo!!! -Ehhhhh, si, bueno, ejem, no he venido exactamente a por eso, ¡Oh gran Maricón de la Tierra Media!, el troll era simplemente el capullo que traía el anillo público. -¡Oh!, osado, me has traído un anillo para casarnos y me dises ahora que no venías por eso. ¿Cómo te atreves? -Idiota, es el anillo único, forjado en los hornos cocineros del Señor Negrizco Sauron. -Bueno, cariño, vale ¡Guardias traed a la bestia que acabáis de apresar! Tras unas horas de pateo por parte de los guardias y dos días de pateo por parte de Aragorn, Arwen, Elrond, Legolitas y Gimli, se le permitió visitar la Casa de los Fumadores, donde se encontraría a Gandalf. Al llegar, una figura le dijo: -Ayy, payo, miiira que pantalones tan guapos, a vé, déjame que me los pruebe. -¡¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!! -Ostia, ese grito de rata lo reconocería en cualquier lao, ¿Frodo? -¿Sí? -Oy, quiyo, paza, paza, soy er Jam, quiyo, creía que erah el Boromir. ¡Ah!, que el viejo fumao está con loh otroz. Tras reunirse con sus amigos y recibir cinco minutos de pateo por cada uno, cenaron y se fueron al Concilito Secretito que se anunciaba en las calles. Cuando llegaron y se sentaron, bueno, Frodo no, porque la chincheta que había en el suyo le hizo que no pudiera sentarse. Elrond llegó y comenzó a hablar: -Bueno, amiguitos, debemos elegir al subn… al valiente y osado cap… aventurero que deberá arrojar a los hornos del porcino el anillo único. Prometemos a todos los presentes que la elección no será descaradamente manipulada. ¡¡A ver, muchachos!!, todos tendrán siete horas para patear al que prefiera, al final de este periodo, el que haya sufrido más, tendrá que llevarlo, así que, ¡¡Todos a por el puto subnormal idiotizado casualmente macho por equivocación de Frodo!! -¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡A por eso!!!!!!!!!!!!!!!-gritaron todos los presentes. Tras dejar al capullostia de Frodo peor que un muerto, Gandalf dijo: -Si hay que ir, se va, ahín que… -Y si hay alguna forma de joderte, es pateándote todo el puto viaje. Me apunto.-dijo Aragorn, -Y si por la noche nadie nos ve… ya sabes, macho…-dijo en un susurro Legolín. -No me gusta el aspecto de ese Legolostia: me está aconjonando…y yo también quiero patearle.- dijo Gimli. -Si un enano puede hacerlo, España ha de obstaculizarlo lo mejor que pueda. Cuenta con mi bota.-dijo Boromir, un español a quien Sam, Merry y Pipin habían robado el desodorante. Y, así, la compañía se dirigió hacia la montaña del Kadabra. Capítulo II: Las Minas de Mordia La Compañía del Capullito se encontraba ya a los pies de la Montaña del Kadabra. -Muy bien Frodo, debemos seguir este camino para destruir el anillo. -¿Qué anillo? -El que llevas encima. -Estoooo… Gandalf, te vas a reír cuando lo oigas. Gandalf no se río. -¡¡Estás insinuando que se te cayó cuando lo del pulpo!! -No, no lo insinúo. -Menos mal. -No lo insinuó, lo afirmo. -¡Me cagüen…! Después de hora y cuarto de pateo (Aragorn le dedico una horita más), la Compañía decidió ir a buscar el anillo mientras Frodo se desangraba. Yendo hacia dónde Frodo perdió el anillo, éste se cayó por un barranco. -Nos ha jodío el enano este, ¡Aragorn!, a buscarlo. -¿Y por que no vas tú? -Por que te cuento un chiste Aragorn casi se tira detrás de Frodo. -Eh, tú, ¿qué haces? -¡Lo he encontrado, lo he encontrado! -¿El qué? -¡El anillo! -¿Dónde? -Eehhh… Por ahí. - No lo vuelvas a perder. Aragorn se dio la vuelta, aunque le pareció ver como Frodo se subía la bragueta. -Oye Aragorn, ¿qué es eso? -Pos una puerta, so tonto. -Pero… ¿Qué habrá dentro? En ese momento bajaban Gandalf, Sam, y todos los demás. -Coño Frodo, has encontrado las Minas de Mordia. -¿Y qué? -Será la forma más rápida de cruzar el Kadabra. Cayó la noche (aunque no se hizo daño, gracias) y la Compañía acampó a las Puertas de Mordia, pues no sabían como cruzarlas. -Un momento.-dijo Gimli- Tengo una idea.- Y se dirigió a las Puertas. TOC TOC Al cabo de un rato, Gimli volvió. -Por lo menos lo intente.-Y se echó a dormir. Mientras todos dormían Legolas empezó a sentir unos toqueteos. -Oh, Aragorn, sabía que te gustaba, pero aquí no, por favor. En ese momento algo lo elevó del suelo. A Legolas sólo le dio tiempo de hacer dos cosas. -¡¡AAAAAAHHHH!!- y se desmayó. Cuado todos se despertaron, se pusieron a meterle patadas a Frodo (por si seguías dormido, dijo Gandalf, aunque él sabía que Frodo fue el primero en despertarse). Entonces vieron al calamar y se fijaron en que tenía una flechita rosa clavada en el ojo. -Tu cara me suena- dijo Gimli y se acercó a las aguas; en ese momento dos enormes tentáculos se dirigieron hacia él, pero los esquivó (eso dijo más tarde, pero la sucia verdad es que el enano jilipollas no veía por dónde iba y se tropezó con Frodo) -Oye, cabrón tú y cabrón tú eh.-dijo señalando a los tentáculos. Entonces avanzó Gandalf. -Me estás tocando los neutrones, pulpito. Entonces el calamar, lleno de ira, se lanzó a por él con la furia de un pedo de hobbit después de haber comido fabada (marca Hacendado, claro está).Pero Gandalf le lanzó un par de… ¡FOSFOROS! y lo dejó aturdido. Aragorn empujó a Frodo al agua con la intención de que se ahogara y echarle la culpa al pulpo (perdón, al calamar, que luego se enfada), pero el agua era poco profunda (lástima). Extrañamente, cuando Frodo entró en el agua ésta se volvió de un verde pútrido que daba asco solo de verlo (y olerlo ni te cuento). -Frodo, ¿tú te bañas? -Toma, claro. -¿Cada cuanto tiempo? -Todos los años. El caso es que al calamar le dio un yuyo y cayó al agua, en la cual se ahogó de la peste. Cuando Legolas se levantó, se dirigió hacia Frodo y le dijo: -Ois, grasias guapetón, cuando necesites que te haga un favor (en ese momento le guiñó el ojo), ya sabes donde estoy… Pero antes…-Y se puso a pegarle patadas. A la mañana siguiente encontraron las Puertas medio destrozadas y a Frodo sangrando por la frente. -¡Frodo! ¿Cómo has agrietado las Puertas de esa manera? -Digamos que… utilicé la cabeza. -¡No, Frodo!-dijo Gimli furioso, y se empezó a apretar las botas-esas puertas no necesitaban tu estúpida cabeza, maldito… Y, así fue como Gandalf, Aragorn, Boromir, Gimli, el “rarito”, Merry, Pipin, Sam y una masa de chichones agonizante entraron en Mordia. Al cabo de unos días, llegaron a una habitación y Gandalf exclamo: -Uf, como me temía Balin a muerto. -¿Cómo ha podido suceder?-dijo Gimli-¡Frodo! Gimli le fue a pegar una patada, pero Aragorn le dijo: -¡Gimli!, por dios, ya sabes lo que discutimos ayer. -De acuerdo. ¡Orejas picudas, Gandalf, Boromir!, ¡¡¡Pateo!!! Todos patearon al pobre enano subnormal llamado Frodo Bolsón. Entonces, Frodo se apoyó en un esqueleto que estaba situado sobre un pozo. Bueno, las pateadas y pateadas que recibió cuando el esqueleto se cayó, fueron inhumanas. Entonces a Gandalf se le ocurrió que si el esqueleto hacía ruido, atraería a los orcos, así que tiró a Frodo tras él para que lo cogiera, pero se percató de que Frodo haría ruido al caer. Llamó al elfo: -Legolas, quiyo, coge una cuerda… ¡no valen las combas! -Oight, osado, violento, ¿no puedes permitir que exprese mis afeminados sentimientos? -Calla y átala a la cuerda. -Ya está, cariño -Dispara a Frodo, hay que impedir que toque el suelo. Legolas disparó y… ¡lo consiguió! La alegría de la compañía, sin embargo, se dispersó cuando el hobbit profirió un alarido. -Maldito estúpido, ¡por todos los protones! ¡Legolas!, suéltalo y que se estrelle contra el suelo. -Pero, o sea, es el portador del anillo, tío -Además, si no está, no podremos patearlo-dijo Boromir -Átomos y ácidos, es verdad -exclamó horrorizado Gandalf por la idea. Tras subirlo, le recompensaron su grito con tantas patadas que el hobbit no sabía si su aspecto era al menos el de un orco. Los gritos y las patadas alertaron a los orcos, que aparecieron pronto en la sala. Nada más que empezó la pelea, Frodo se puso detrás de Aragorn. Error que pagó con una patada bien dirigida por parte de Aragorn. La excusa fue que le había parecido un orco. Cojeando, se dirigió hacia otro miembro de la compañía, Legolas, que por el mismo motivo que Aragorn, le disparó una flecha que le pasó rozando. Confiando en que entre los orcos tendría más seguridad, se dirigió hacia la puerta desde donde estos salían, puerta que no duró nada cuando el Troll de las Cavernas llegó. Aunque él no lo sabía, el troll había acudido debido a la peste que hizo Frodo al cagarse literalmente de miedo cuando entraron los orcos. Cuando el troll vio a Frodo de lejos, se enamoró de él, pero al verlo de cerca le dio asco y le empezó a dar patadas a diestro y siniestro. La compañía se apresuró a apuntarse a darle patadas a Frodo pero el troll lo quería solo para él y empezó a pelear contra la compañía y cogió a Frodo para usarlo como maza, ahogados por su peste cayó la compañía uno a uno, pero Legolas le guiñó al troll un ojo y este huyó, como Legolas salvó a la compañía iba a ser el primero en patear a Frodo, pero Frodo empezó a correr y la compañía le siguió, pero Frodo ya se había escapado, sin embargo siguieron un rastro de orcos muertos y lo encontraron, Legolas le dio durante media hora patadas a diestro y siniestro, después toda la compañía le dio durante doce horas patadas. Se oyeron unos rugidos y Frodo se tiró un pedo que demolió una columna y cayeron 500 orcos del techo aproximadamente, para no sufrir el mismo destino Aragorn y los demás patearon a Frodo con mascarillas de gas que a los cinco minutos se derritieron. -¿Qué ha sido eso? -se oyó una voz- Agg que peste, quien haya sido me lo cargo, y eso que el médico me dijo que no podía oler. -Ese bicho ha despertado al Guarro de Mordia, dejaremos aquí al marrano este –declaró Aragorn señalando a Frodo. -No o te cuento un chiste –dijo Gandalf. -Pues cuéntalo –le dijo Aragorn. Gandalf le contó su peor chiste y cuando terminó, Aragorn se quitó unos tapones del oído que tenía escondidos, pero cuando Gandalf le dijo que entonces no le podrían pegar patadas Aragorn lo cogió y se lo llevaron por un ascensor que había por ahí a patadas y escupitajos. Entonces, con el Guarro de Mordia corriendo tras ellos llegaron al puente de Casa-dun. De pronto Gandalf se paró en seco. -Ya me está tocando los protones este tío.-y dijo, refiriéndose al Guarro-¡¡No puedes pasaaaaaaar!! -Jooooo... -Bueno, chico, tampoco es para ponerse así, anda pasa, pasa, pero que no se vuelva a repetir ¿eh? Entonces el Guarro sonrió (Jua, jua, jua) y puso un pie sobre el puente y éste se cayó. -Aaahhhh, tonto has picado. Pero mientras el Guarro caía saco un látigo de no se sabe dónde (probablemente del mismo sitio del que Frodo saco el anillo) e intentó coger al viejo con él, con tanta puntería que cogió a Aragorn. -¡¡Gandalf!!-gritó Aragorn pidiendo auxilio. -¡Aragorn! ¡Coge mi mano!-dijo Gandalf acercándose. Aragorn cogió la mano de Gandalf y tiró hacia él, tirando a Gandalf al abismo. -A la mierda el puto viejo... -Aragooooooorn... Hijo putaaaaaaaa... Flecha rojaaaaaaa... Aragorn se incorporó y se puso a patear a Frodo (ya por costumbre). Cuando consiguieron salir de Mordia (bajo las indicaciones de Boromir, que era analfabestia y no conseguía leer los carteles de luces de neón con la palabra EXIT) decidieron ir hacia Lozórien, por que allí vivía una elfa que podía ver los destinos y, además, Aragorn dijo que deberían ligar con otra que vivía por la zona que estaba buenísima (el único que se opuso fue Legolas, que extraño). Total, que mientras iban hacia allá se hizo de noche y decidieron acampar en un bosque oscuro y tenebroso, por que hay no les buscarán los orcos, pensaron. Como ninguno se había traído el saco de dormir se pusieron a dormir en las ramas de los árboles (a pesar de las insistentes súplicas de Aragorn, Frodo durmió con los demás y no colgado por el cuello de una soga). Entonces escucharon unas extrañas voces de aspecto élfico y Legolas sirvió de traductor: -Son elfos. -¡No jodas! -¡Oís, osado! Bueno, que dicen que nos dejaran dormir con ellos por que les gustó mi voz (mientras entraban en el bosque Legolas cantó la de Eres un Enfermo, pero decidimos suprimir esa parte por razones de sentido común) Los Hobbits estaban contentos, por que estaban hasta los mismísimos de dormir como los monos, pero cual fue su sorpresa al descubrir que los elfos que les habían invitado también dormían en los árboles (eso sí, sobre una tarima de madera enorme, pero sin paredes) Mientras se acostaban Frodo temía que mientras estaba dormido rodara y cayera al vacío, y eso fue lo que pasó (por lo menos eso fue lo que le dijo Aragorn, que dormía a su lado) Mientras dormían, un guardián elfo les despertó: -Se acercan los orcos. -Debe ser la peste del mierda de Frodo que los atrae como a Legolas la carroza de la Reina en el día del orgullo gay. -Oye, cariño, que estas diciendo... Uy, pues si tiene razón y todo. Entonces la Compañía, en un alarde de valentía, salieron por piernas y dejaron a los pobres elfos abandonados y enfrentándose a un huevo de orcos furiosos. Capítulo III: El Vater de Galadriel Siguieron el camino hacia Lozórien en busca de ese pedazo de cacho de trozo de elfa. Mientras caminaban se encontraron con un riachuelo que apenas cubría, solo hasta los tobillos, pero Frodo (quien si no) se medio ahogó en él y, aunque la tentativa de dejarlo ahogado en el río era buena, la de sacarlo a patadas era mejor así que... -¡A la una! ¡A las dos!¡Y a la de... TRES! Siete botas de cuero, una de ellas calzada de hierro que Frodo pudo distinguir como la de Aragorn, impactaron sobre el enorme trasero de hobbit mandándolo a seis metros de distancia. Después de felicitarse mutuamente por semejante patadón le siguieron dando patadas para que se secara (un método enano, dijo Gimli) y siguieron caminando tan felices. Bueno, a lo que iba, que llegaron a Lozórien, pero una guardia les dijo: -Lo siento, pero aquí solo pueden entrar los de estatura normal, esos cuatro hobbits y el enano se quedarán fuera. Retrocedieron y se pusieron a pensar (increíble, ¿verdad?) como poder entrar, hasta que Boromir dio con la solución. -Ya está, Aragorn déjame unas capas largas... Muy bien, ahora Sam se subirá en los hombros de Gimli, a caballito, Merry en Pipin y Frodo en... Frodo en... -¡¡De eso me ocupo yo!!-dijo Aragorn de repente. Le ató a Frodo dos sogas en los brazos y otras dos en las piernas. -Gimli coge esa, Boromir tu esa, maric... Legolas tu cogerás la de allí. Muy bien a la de tres tirad. ¡¡TRES!! Al cabo de una hora de estiramientos sin efecto visible decidieron que sería mejor ponerle unos zancos y dejarse de tonterías, aunque Aragorn quería seguir intentándolo. Entraron en Lozórien y vieron a todos los hombres llorando desconsoladamente. -¿Qué coño os pasa? -¡Se ha ido! -¿Quién? -¡ELLA!-y señaló un cuadro. Era la elfa que estaba tan buena. -¡NOOOOOOOOOO! Aragorn se hincó de rodillas en el suelo y empezó a llorar desconsoladamente. Los demás se fueron a una taberna, pero al ir a entrar Frodo chocó con el marco de la puerta, pues los zancos eran demasiado grandes. Después de patearlo, entraron en la taberna. Al anochecer Boromir salió a buscar a Aragorn por que sino, no le prestaría sus botas con suela de hierro. -Vamos capullo, levántate, hay mas mujeres en el mundo. -Bueno, tendremos que conformarnos con la estrecha de Galadriel. Después de tomarse unas cuantas cañas, patear cinco veces a Frodo e intentar ligarse al tabernero (esto lo intentó Legolas) salieron a buscar a Galadriel cantando la canción “Gondor, patria querida”. Ella les dejó entrar en casa y quedarse a dormir, pero les advirtió de que como uno le metiera mano se la cortaba (lo que no dijo fue si cortaría la mano u otra cosa).Estando todos dormidos despertó a Frodo y le dijo: -Psss... Frodo... ¿Sabes que es el Vater de Galadriel? -¿No era el Espejo? -Sí, pero es que el presupuesto no nos llegaba a más. Bueno, ¿quieres verlo? -¡Sí! Fueron hacia el cuarto de baño y Galadriel le enseñó el retrete. -¿Quieres ver tu futuro? Pues mira dentro. Cuando Frodo inclinó la cabeza Galadriel le empujó hacia dentro y tiró de la cadena. Tras un largo viaje entre tuberías y tuberías llenas de... “restos”, Frodo asomó su cabeza por otro retrete y lo que vio le estremeció hasta lo más profundo de su peste sobaquera. -Oiga, usted, le importaría ayudarme a sal... ¡No! ¡¿Qué hace?! ¡No se baje la cremallera! ¡No se valla a sentar! ¡¡¡NOOOOOOOO!!! Lo que a continuación le ocurrió a Frodo hemos decidido omitirlo, solo diremos que cuando salió por el Vater de Galadriel estaba lleno de... bueno... “restos”. -¿Qué? ¿Cómo has visto tu futuro? -Muy negro y maloliente. -¿Qué has visto? -Un enorme trasero apuntándome a la cabeza. -Lo que me temía, es el Ojo del Culo de Sauron. -¿El Ojo del Culo? Sí, Gandalf me habló de él. -¿Qué te contó? -Me dijo que hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana... no, espera eso no es... érase una vez... tampoco... uhmm... -¡Venga ya!-dijo Galadriel y le metió una patada en la entrepierna (hay que decir que Galadriel lleva siempre unos tacones)-¡Cuéntalo o te capo! -Está bien, ais que doló, mira, hace tiempo el Señor Negrizco Sauron tenía unos hornos de asar cordero, los Hornos del Porcino, y en ellos forjó una serie de anillos falsos. Poco después instaló un puesto en el mercadillo del Parque Alcosa... -Aaayy, rubio, que me los quitan de las manos, corre, venga, que tengo los anillos de tó los colores, los tengo con el escudo der Betis, der Sevilla... toma, cógelo tú, que yo no lo quiero aanda, perrito piloto, que alegría que alboroto, vamos, que te regalo la flagoneta con los malacatones, ay payo, que le tengo que dar de comé a mis churumbeles... Total, que estafó a nueve hombres, siete enanos y tres elfos; luego llegó a Guardia Civil y le cerró el puesto. Más tarde forjó otro anillo, sólo que éste le salió bien, tenía un poder inimaginable y se lo quedo para él. Decidió que si los tenía todos podría tener mucho más poder, así que intentó recuperarlos. Encontró tres de los enanos, y los hombres se convirtieron en los Espectros del Gitanillo, los Názgul, aunque a los elfos no consiguió quitarles ninguno. En una gran batalla Isildur, hijo de Elendil, hijo de Maricol, hijo de su puta madre, le cortó el dedo en que Sauron tenía el anillo y se lo quedó (el anillo, no el dedo).Entonces el poder de Sauron se desvaneció al igual que su cuerpo y ahora, parece que ha resurgido... -Efectivamente Frodo, no puede tener un cuerpo humano hasta que no consiga el anillo que posees tú, por cierto ¿puedo probármelo? -Mmmm... No. -¡¿Cómo que no?!¡Qué me lo des enano! -¡¡No!!¡Es mío! Y salió corriendo. Cuando a la mañana siguiente la compañía tuvo que irse, Galadriel les llamó uno por uno. -Aragorn, por ser el pateador oficial del Frodo, te concedo las botas de hierro del Bestiájez, aprovéchalas y que no te las vea, ya que podría darse cuenta de que son suyas. -A ti, Legomorfo, te concedo el lanzapalosconpinchosediciónmariposón, que no te sirva de nada. -A ti enano barrigón… -Oye tú hembra de draaqueen, ¿Qué te crees, mu chula, no? -Pues sí. -Lo intenté -A ti te concedo “La guía del vago” y… no sé… -Un troso pelo tuyo andaaa... -¿Lo quieres? -¡Si! -¿Seguro? -¡Siiiiiii! -Po te lo compras -A vosotros, Jam, Perry y Pipi, os concedo que os llevéis todo lo que tenéis en los bolsillos. -A ti, Boromir de España, te doy una alarma anti-robo-de-hobbits. -Y a ti, maricostiapollavagoputaFrodo, de doy este frasco de ácido clohidr…de medicina para que te la tomes cuando te sientas bien. También te doy calzoncillos nuevos. Los de antes hicieron morir el bosque de la peste. Te daré la Luz de Jodebien, una mierda que hará que tus amigos se asusten y los enemigos se acerquen. Aparte te doy un pan élfico, las merdas. No me preguntes su receta. Finalmente te doy la peor ostia que hayas recibido en tu miserable vida de gusano. Entonces, a modo de despedida, los elfos se pusieron a cantar canciones élficas (“Yo conocí a un subnormal profundo”,”Ai güen de naun” y la famosa “Nainooononaaa”). Una vez que acabaron amordazaron a Legolas, por que quería cantar su versión de “Dragostea” y Boromir cantó la bella canción “Cara al Sol”. Una vez que todos acabaron de cantar, Frodo se levantó y canto una canción típica de Hobbiton que decía así: “Ai cri, cri Ai cri tuna reinn Llu kiilmi Llu luusmi Ajan demore in de miiiirrou” Y los elfos le aplaudieron al modo élfico (que, casualmente, es dándole patadas al cantante). Un largo tiempo de pateo (digo... aplausos élficos) los elfos, la compañía y un ser que estaba más muerto que vivo (es que la canción les gustó mucho) se dirigieron a los muelles. La colina de Ramón Él Los elfos les dieron unas barcas élficas que no se hundían. Para demostrarlo, subieron a Frodo y soltaron la barca. No se hundió (jooooooooooo), pero Frodo vio que la dirección que seguía le llevaba hasta unas cataratas (uoeeeeeeeeeeeee). Tras recogerlo, los elfos les dijeron que las barcas solo se hundían si lo provocaban. Aragorn sonrió maléficamente y se pidió a Frodo como compañero y, por si acaso, cogió a Frodo y lo ató a su barca. Zarpó rápidamente y le preguntó a Frodo si le gustaban las ahogadillas. Frodo tuvo un escalofrío cuando vio la sonrisa de psicópata de Aragorn al decirle que no. Ocurrió lo que tenía que ocurrir, tras estar 26 minutos por el agua, Aragorn le dio la vuelta y le dijo que los botes no eran de la calidad esperada. Cuando todos los botes marcharon (La barca de Frodo se hundía cada dos por tres), llegaron a una orilla desde la que se podían ver unas ruinas. -Esta es sin duda, la colina de Ramón Él.-dijo Aragorn mientras volvía a poner bien por centésima cuarta vez la barca. -Muy bien… ¿Quién me ha robado mi escudo? -Nosotros no-dijeron Jam, Perry y Pipi, mientras se escondían detrás un objeto circular -Además-preguntó Aragorn-¿para que lo quieres? -Para defenderme de los orcos que hay en la orilla y que, con una soga, están arrastrando por el agua a Frodo hacia la orilla. -¡¡¡¡Noooooo!!!!-gritó Aragorn desesperado-¡aquí el único que patea a Frodo soy yooooo! (protesta general del resto de las barcas)-y se lanzó tras Frodo. La compañía, al ver que Aragorn se iba a quedar con el pateo para el solo, se dio prisa por seguirles. Legolas se quedó en la barca y empezó a disparar flechas; los orcos pronto se dieron cuenta de que disparaba a Frodo. (Intento cortar la soga, decía Legolas) Frodo creyó ver que Boromir le decía una cosa a Gimli y a Aragorn. Ambos sonrieron y se lanzaron a por los orcos. Al ser pocos, no resistieron mucho y pronto Aragorn, Boromir y Gimli llegaron a por Frodo. Entonces lo ataron a un árbol y, mientras los demás se dirigían a los botes, Boromir clavó un cartelito encima de Frodo, sopló el cuerno con toda la mala leche por la pérdida de su querido escudo y se fue hasta los botes. Los orcos que aparecieron no eran los de antes. Estos eran los Uruk-gay. Uno de ellos, llamado Patton, era el jefe. Entonces vio el letrero y lo leyó mientras miraba al canijomierda que tenía delante. -“A mis putos enemigos los Uruk-gay: os quiero” Si tú buscas la palabra carnicería en el diccionario, te digo que lo que hizo Patton con Frodo hace que ese significado sea para maricas. Legolas disparó los palitos con pinchos contra los Uruk-gays. Cuando solo quedaban unos cuatro, incluido Patton, unos tentáculos salieron del agua. Adivina a quién cogieron y estrangularon antes de que el resto de la compañía “dejara de mirar concentradamente el cielo”. Pues sí, esto solo dejo de ocurrir cuando Frodo levantó la sobaquera y el calamar lo tiró contra los orcos. -¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Pulpito!!!!!!!!!!-dijo con alegría Gimli. El pulpo le devolvió el saludo hundiendo la barca. Mientras esto ocurría, Aragorn había salido corriendo, junto a Boromir, tras los orcos que cogieron a Frodo. Legolas se hallaba desmayado flotando sobre el agua boca abajo, ya que estaba en la misma barca que Gimli. (Aragorn decía que le dirigía miradas extrañas), Jam, Perry y Pipi estaban tras el escudo de Boromir y Frodo… Bueno, digamos que Patton le hacía correr a patadas. Boromir se había adelantado y cuando le iba a pegar a Frodo al estar atado en un árbol, un orco lo hirió de un flechazo cuando corto las ataduras de Frodo y había concentrado toda su energía para pegarle una patada, lo que vio fue a Pipi y Perry con su querido escudo atrapados y a Jam siguiendo a Frodo, Aragorn, Legolas y Gimli viniendo hacia el… les dejo todo y les dijo que habían cogido a los dos ladrones, su escudo y le dio a Aragorn unas botas de acero inoxidable para cuando en la fiesta de despedida de Frodo le diera todas las patadas con ellas. Aragorn dio un no tan grande al ver a Frodo escapar por la otra orilla del río que siguió a los orcos del despiste que le habían causado y prometió estrenar las botas de acero tan pronto como lo alcanzara y mientras tanto se estaría entrenando con ellas. - Gimli, ¿y el calamar?- dijo Aragorn. - Lo aplasté con una piedrecilla dándole en el ojo- respondió Gimli.


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