criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Suicidio Concertado
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  terror > PesadillasEl sonido de la lluvia Capitulo 2

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 29 de Julio del 2008

Desde entonces este relato ha sido leido 1,375 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 11 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: terror > Pesadillas
  Titulo:

CAPITULO 2 -Podía ver el techo de su habitación, y sentir las suaves sábanas blancas en sus piernas. Se giro a un lado. -Abrió los ojos. Podía ver una luz blanca en el exterior, detrás de una espesa cortina de lluvia. -La radio emitía un molesto ruido al no poder sintonizar ninguna señal. -¿Cómo has pasado la noche? –Ephram miro sobresaltado a un hombre que recién se quito la capucha de una túnica negra y mojada. Era joven, llevaba unas gafas viejas y un tanto apretadas. -Imagino que no muy bien. Incluso debes estar cansado y adolorido, quizás hambriento. En el convento tengo algo de agua y comida. Puedes tomar una ducha ahí si lo deseas, y tal vez dormir un poco. -¿Quién es usted? –Interrumpió desconcertado. -Bruno Kesrric. Pero puedes decirme Padre Bruno si así lo prefieres. Ahora, es mejor que nos vayamos ahora, aun hay bastantes cosas por hacer. -Ephram se levanto. El cuello la espalda le estaba matando, un agudo dolor asesto en su cabeza, pero se esforzó para no hacer ningún gesto. -El padre abrió la puerta y se interno en la espesa lluvia, que no había cesado en intensidad ni un poco. Ephram le siguió el paso, estaba algo mareado. Aun con luz era complicado ver mucho mas haya sin embargo, después de cierta distancia pudo distinguir una obscura construcción que se alzaba entre la nada. -De pronto se encontraban frente a una gran iglesia. Caminaron hasta encontrarse con un edificio alterno. El padre abrió la puerta y entro. Ephram hizo lo mismo sin pensarlo dos veces. -El padre se dirigió a una habitación que se encontraba atravesando el comedor. El lugar era acogedor, aunque muy oscuro. Apenas se podía ver con la luz que se filtraba por los vitrales. -El baño esta subiendo los escaleras, en el pasillo derecho. Dejare algo de ropa seca en la habitación de enfrente, así podrás usar algo mientras tu ropa se seca. Puedes bajar y prepararte algo de comer si gustas, yo saldré, tengo que atender algunos asuntos. -Está bien padre, gracias. Ephram subió las escaleras, y avanzo por un pasillo aun más oscuro hasta encontrarse con dos puertas. Este estaba mucho más iluminado, por una ventanilla justo en la regadera. -El agua cálida reconforto bastante su helado cuerpo. Los huesos de sus piernas dejaron de doler un poco al recibir el calor. No podía recordar a ciencia cierta lo que había sucedido el día anterior. Algunas imágenes nada mas, recordaba el auto, después todo estaba oscuro, algunos sonidos, música, algo húmedo y frio en todo su cuerpo, pero nada. Su cabeza le dolía. -El agua se veía de un color extraño y opaco en el suelo, pero no podía distinguir bien el color puesto que a esa altura la luz era escasa. -Podía ver la silueta de algunos edificios dibujados muy tenuemente. -La habitación estaba mucho más iluminada que el baño tras atar las gruesas y polvorientas cortinas. La ropa que llevaba puesta era una especie de sotana que colgaba hasta sus pies. No se sentía para nada cómodo con eso, pero sin duda era mejor que llevar sus mojadas ropas. -Observaba por las ventanas sin poder ver demasiado. Pero algo llamo su atención. Podía ver a una luz roja tintinear entre la lluvia. -No había mucho que pudiese comer. Había un poco de pan sobre una tablilla y un depósito de agua. Había algo de carne cruda. Pero considero que no sería de muy buen gusto que cocinara así como así la comida del Padre. -Decidió comer ahí mismo en la cocina para no ensuciar demasiado. Su estomago le dolía, sentía el acido arder en su estomago y lastimarlo como si fuesen navajas raspando su interior. El pan provoco de inmediato una reacción dentro de él, algo de dolor al principio pero el movimiento se calmo poco a poco. -Se dirigió hasta la habitación que le habían dado, después de haber bebido dos vasos de agua. -Su reloj indicaba las 2:50.Algo tarde para descansar, pero aun así, debía esperar que la lluvia parara un poco. -Se recostó. Y de inmediato sus ojos se cerraron. -Podía sentir la cálida piel de sus piernas. Su cabello tenía ese aroma limpio, y su perfume aun se podía percibir. -Escucho una puerta abrirse. Voces en alguna parte. -Lo se lo se, pero será mejor que tengamos cuidado. Vamos preparare la comida. -Todo se hizo oscuro. Podía sentir la fría lluvia caer en su rostro, veía solo sus pies. Se encontraba a la orilla de una laguna, el suelo se movía. El miedo invadía cada centímetro de su cuerpo. Gritos. Disparos. -Abrió los ojos. Podía escuchar pasos y voces en el comedor. Un delicioso aroma carne asada llego hasta su nariz. Su cabeza aun le dolía, pero su espalda estaba mejor. -Descendió por las escaleras. La sala estaba apenas iluminada una tenue luz de velas. -Las voces cesaron cuando Ephram bajo las escaleras. Un hombre algo regordete, bestia un uniforme de alguacil. Se encontraba sentado a a la mesa mientras el Padre Bruno colocaba algunas bandejas con comida en el centro. -Te estábamos esperando. Pensamos que nunca despertarías. Este es el comandante Jigs’s ha venido a revisar que todo esté en orden, y lo eh invitado a comer. -Ephram Lander.- Tendió la mano al alguacil que le correspondió con una sonrisa. -Bueno. Lo mejor será comenzar. -Ya que eres el recién llegado, sería lo más apropiado que fueses quien de las gracias por estos benditos alimentos.-El padre lo miraba con serenidad. -No-no puedo recordar ninguna. -Un silencio acompañado por un par de caras sorprendidas apareció por algunos segundos. -Estaba seguro que había visto un crucifijo entre tu ropa. En fin, tal vez sea el estrés, entonces lo hare yo. -Despues de una corta plegaria y algo de calor subido por parte de Ephram comenzaron a comer. -Había permanecido callado toda la cena mientras el alguacil y el padre hablaban sobre algunas situaciones del pueblo. -La carne había estado deliciosa, y el vino era bastante bueno. -Bien. Creo que debo irme, aun tengo que revisar los reportes en la comisaria. -Un dolor agudo perforo en el cráneo de Ephram. -¿Te encuentras bien? -Claro, no es nada. -Bueno, entonces, que pasen buenas noches. Cuídate esa cabeza amigo-El aguacil lo miraba divertido. Ephram asintió con una sonrisa educada. -Hasta luego alguacil. -Hasta luego. -La puerta se abrió, y el alguacil se interno en lo que Ephram intuyo era el crepúsculo, puesto que la luz comenzaba a ausentarse considerablemente. -Miraba el techo de la habitación. Un aroma extraño rondaba el lugar, sin embargo no podía quejarse, le habían dado asilo y comida, así que sería muy malagradecido si quiera ver los defectos. -La habitación del padre se encontraba en el otro extremo del pasillo, pero era increíble el silencio que reinaba ahí. -Encendió la vela que tenía en la mesilla junto a su cama. La había robado de la cocina, puesto que por alguna razón en su habitación no había. -Afuera aun no oscurecía por completo. Había una oscura luz azul, y esta se consumía lentamente. -Observaba hipnotizado la tintineante luz roja entre la lluvia, entonces algo llamo su atención. Había algo frente al edificio, una sombra parada frente al convento. -Lo observaba, entre la lluvia, el sabia que lo estaba mirando. -Un cierto miedo electrizo su cuerpo, pero no se movió. Aun a pesar del deseo de esconderse, cerrar las cortinas permaneció ahí. -Ambos se miraron durante un par de segundos, entonces la sombra se desvaneció. -Su cabeza zumbaba. Comenzaba a darle comezón, y entonces pudo sentir una especie de costra en la parte superior de la nuca. Debía haberse lastimado la…. -Un olor fétido. Estaba cansado, asustado, escapaba de algo. Violines en la oscuridad. El sonido de la tormenta. Plástico húmedo, recorrió con sus manos. Disparos. -Miro de nuevo en el exterior, ya no había nada. Desato las cortinas, y se recostó en la cama. -Apago la luz de la vela y pronto no supo si estaba dormido o despierto. -Su estomago le dolía. Se levanto y encendió la luz del baño. Sentía algo húmedo en un costado de su ropa interior .Hacia calor, así que seguramente era sudor. El dolor se movía en su estomago, como si incubara un engendro dentro de él, tenía ganas de vomitar y hacer del baño. Se incoó en el suelo, sujetando su estomago, intento vomitar un par de veces, intentando hacer el menor ruido posible para no despertar a Lila. -Abrio los ojos,se puso de pie de inmediato y fue corriendo hasta el baño. Vomito varias veces, su garganta ardia bastante, y su estomago aun intentaba devolver, pero no había nada mas dentro de él. -Permaneció en el suelo del baño tembloroso, apenas podía moverse, tenía mucho frio.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.