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  terror > Terror GeneralEl desagüe

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se publicó en la web el 18 de Diciembre del 2008

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  Categoría: terror > Terror General
  Titulo:

Título (cortometraje): "El desagüe" Género: Terror "psicológico" Resumen (breve): Relato de un viaje al infierno. Personajes: Vicente: obsesivo Lucía: víctima Bicho: juez Sinopsis (extendida): Acto Primero "Terapia" Como cada mañana de sábado, a las 10.00h la rutina era dejar la vajilla reluciente y luego, a las 12.00h ir a lavar el coche cerca del lago. Exactamente a las 10.05h Vicente se encontraba frente al fregadero realizando una de los pocas tareas de la casa que conseguían levantarle el ánimo. En esta ocasión eran muchos cacharros, hacía ya bastantes días que necesitaba de una terapia parecida. A ritmo de alguna canción “glam” de los setenta que sonaba por la radio la pila de platos limpios iba aumentando, ya solo quedaban varios cubiertos y los indeseables restos de comida. Para Vicente no había nada peor que tener que quitar del agujero del desagüe los restos húmedos de la comida de días anteriores, que olían de una manera horrible, quizás un olor mucho mas fuerte que otros sábados. Su mano se deslizaba lenta y temblorosamente a retirar los residuos, por un lado el asco que le proporcionaba el tacto con aquella masa viscosa y por otro la sensación de vacío que había debajo de aquel agujero (posiblemente parecida a la misma sensación de nadar en medio del océano consciente de los cientos de metros de profundidad), conferían para Vicente un pequeño gran reto que superar cada mañana de sábado. Su mano seguía avanzando paulatinamente cuando las yemas de sus dedos se hundieron en aquella pestilente masa grumosa, la apretó con fuerza y en un abrir y cerrar de ojos la trasladó hacia el cubo de basura. Se revolvió de nuevo hacia el fregadero y comprobó que aún quedaban unos pequeños restos de comida. Siguiendo el mismo proceso de nuevo fue acercándose, a pesar de todo sentía la imperiosa necesidad de dejarlo absolutamente limpio, cuando de pronto, un burbujeo comenzó a aflorar del agujero, y después de varios golpes de agua la presión hizo saltar la tapa filtro del desagüe y algo sólido golpeo su cara. Vicente abrió los ojos muy despacio, casi sin aliento después de aquel susto, y miró a su alrededor, buscaba lo que le había golpeado y pronto lo encontró. Entre una viscosa masa oscura fue sencillo reconocer justo cerca del agujero lo que parecía ser un dedo humano con una alianza enfundada... Acto segundo "Recuerdos" El oscuro interior de las tuberías esta lleno de diferentes criaturas, muy parecidas a las cucarachas, correteando arriba y abajo, saliendo y entrando de las diferentes bifurcaciones. Un ruido extraño se deja oír como un eco en todos los corredores, siguiendo a una “cucaracha” descubrimos que nos estamos acercando cada vez mas al ruido, cada vez se oye con mas fuerza, es como un latido de corazón que cada vez va mas rápido, también se oyen chirridos de metal. De pronto la cucaracha es perforada por un enorme aguijón, se oyen los crujidos del exoesqueleto resquebrajándose. Una criatura mucho mayor que la cucaracha, aprisionada por las paredes de la tubería, aparece de la oscuridad. Vicente, conteniendo el aliento, se acercaba una vez mas con mucho cuidado al agujero del desagüe, su corazón cada vez latía con mas fuerza, no se atrevía a tocar lo que parecía una extremidad humana. Comenzó a perder el autocontrol inspeccionándose a sí mismo, sus manos estaban intactas, todo parecía estar en orden, sin embargo, en uno de los numerosos vistazos descubrió en su dedo una marca blanca sobre la piel, como si hubiera tenido allí un anillo durante muchos años y ahora hubiera desaparecido... Pero él no estaba casado, él vivía solo, no usaba anillos. Volvió a mirar aquel dedo que cubría parte del agujero maloliente cuando de nuevo empezó a burbujear, de nuevo su corazón palpitaba con fuerza aunque de manera inconsciente se iba acercando al agujero. Súbitamente apareció un aguijón del desagüe, penetrando la carne de aquel dedo y llevándoselo consigo hacia el interior. Vicente saltó hacia atrás gritando con fuerza golpeándose con la encimera de la cocina, cayó al suelo sobre Lucía que permanecía inconsciente, su sangre se mezcló con la de ella, empezó a recordar... Del fregadero comenzó a brotar el agua, el olor pestilente cada vez se hacía mas intenso, el agua llegaba a Vicente que aun yacía en el suelo respirando con fuerza mirando a su alrededor sin parpadear. Se escuchaban ruidos de metal retorciéndose. Vicente miró a Lucía y recordó que sí estaba casado, que sí llevaba una alianza, insistió en "despertarla"... La criatura apareció del fregadero, rompiéndolo a la vez que salía del mismo, parecía incluso mayor que antes, parecía que iba creciendo a medida que avanzaba, las tuberías se retorcían a su paso, el agua negra fluía con mas fuerza, de algún modo el nivel del agua iba subiendo. Vicente a duras penas conseguía sacar la cabeza para poder respirar, sin embargo, a pesar de todo, ahora ya solo podía pensar en una cosa... Acto tercero "Condena" Vicente abrió los ojos, permanecía en frente del fregadero, con las manos aun húmedas, miró el desagüe y no vio nada, los platos ya estaban limpios y colocados cada uno en su correspondiente ubicación, todo parecía estar en orden. Giró la cabeza, y se quedó contemplando a Lucía, que seguía tendida en el suelo de la cocina sobre un charco de sangre. A pesar de todo, ahora solo podía pensar en una cosa: Los golpes caían una y otra vez sobre el rostro de Lucía, los moratones en su cara apenas le dejaban ver la marabunda de hostilidad que se cernía sobre ella aquel sábado. Cayó en la cocina, golpeándose violentamente contra el suelo, el golpe la dejó inconsciente. Vicente aun jadeante se quedó mirando a su mujer durante poco mas de un minuto, eran casi las 10.00h y los platos estaban sin fregar y ese sábado no iba a ser uno distinto para él así que se puso manos a la obra y comenzó su tarea. Vicente volvió en sí, se giró una vez mas para comprobar que había dejado los cacharros limpios, cogió en brazos a Lucía, todavía inconsciente y aún sangrando abundantemente por la cabeza. La subió al coche, en el asiento del copiloto, arrancó y puso primera, tras 5 largos minutos se acercaba al lago, como cada sábado, eran las 12.00h y el coche no podía estar tan sucio. Aceleró un poco mas, el coche cogió mayor velocidad, aceleró un poquito mas, hoy mas que nunca necesitaba tener el coche reluciente, ya llegaban, faltaba muy poco. Justo entonces despertó Lucía, con la cara roja en sangre, parecía poseída, posiblemente utilizó su último aliento para aprovechar aquella situación, se abalanzó sobre Vicente y forcejearon. Vicente de nuevo observó atónito como se acercaba aquella enorme criatura, parecía desenvolverse bien incluso debajo de aquella viscosa agua, el aguijón penetró en su rostro en varias ocasiones, intentó defenderse pero era demasiado tarde, abrió los ojos y vio como su dedo se desprendía de su mano, ahora llevaba la alianza, Lucía lo escupió de entre sus dientes. El coche se había precipitado en las aguas profundas del lago, el agua los cubría completamente, el rostro de Lucía dejaba ver una preciosa sonrisa, sus dos ojos le miraron profundamente. Vicente pudo ver aquel rostro, tantas veces magullado que sin embargo ahora relucía ante él. Las lágrimas de ambos se mezclaron en el agua. De algún modo se fue alejando de aquel sitio, se fue alejando de Lucía, el quería cogerla y estrecharla entre sus brazos, pero era tarde, a lo lejos se vio a si mismo sentado en el coche junto a ella, totalmente inconsciente, flotando entre las aguas oscuras y profundas del lago. Súbitamente el aguijón penetró y atravesó el cuerpo de Vicente, estaba siendo arrastrado por aquel abobinable ser, su cuerpo golpeaba repetidamente contra las paredes metálicas y oxidadas, estaba dentro del fregadero, dentro de aquellas tuberías que tanto le habían asustado, el olor era casi infernal y se oía un incesante palpitar de corazón. Poco a poco se sumió en la oscuridad y el palpitar fue decreciendo. Vicente, sin embargo, solo podía pensar en una cosa...


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