criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Suicidio Concertado
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  ficcion > Ciencia FicciónEl Viaje

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 14 de Septiembre del 2007

Desde entonces este relato ha sido leido 1,693 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 14 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: ficcion > Ciencia Ficción
  Titulo:

EL VIAJE Pajarito Tin Tin era callado, tímido pero muy inteligente. Le decían pajarito pues siempre había tenido un cuerpo muy menudo que movía con sorpresiva agilidad. El apodo Tin Tin era de su propiedad pues realmente se llamaba Benjamín y desde chico cuando le preguntaban su nombre lo resumía así: Tin Tin. Pajarito Tin Tin tenía una historia muy triste. Hijo de un profesor de matemáticas y de una artista plástica no muy conocida, quedó huérfano a los cuatro años cuando sus padres se estrellaron contra un camión sin luces, estacionado en la oscura carretera en la que volvían conduciendo bajo lluvia, luego de asistir a una conferencia de un escultor europeo que por alguna extraña razón estaba de moda. Pajarito Tin Tin había quedado esa noche con sus abuelos y de allí no se movió más. Poco le explicaron sobre el accidente y muy poco averiguó sobre sus padres. Un intenso dolor le invadió el alma y persistió durante semanas, pero como si fuera un dolor de muelas, el analgésico del tiempo lo fue calmando y lo transformó en una tristeza crónica. El abuelo, también docente pero de física, hizo lo posible por cumplir también las funciones de padre sin conseguirlo. Su abuela le dio mucho amor, pero a el le faltaba la suave e indefinida ternura de su madre. Pajarito Tin Tin, pese a todo salio adelante. Sin hablar mucho e imperceptiblemente estudió y se graduó en la secundaria. Luego entró de lleno en la computación, técnica que había nacido cuando era niño y su abuelo le acercó con entusiasmo. Estudió todo lo que se sabía y algo más. El algo más lo guardaba para si. Al exterior era un introvertido joven con amplios conocimientos que era capaz de solucionar problemas informáticos y así se ganaba la vida. Trabajaba solo de mañana, pues la tarde y la noche lo dedicaba para si, para sus investigaciones. El abuelo ya había fallecido por lo que en la casa había mucho lugar y con el beneplácito de la abuela, que veía así asegurarse una compañía para su creciente soledad, había tomado dos habitaciones para oficina y “taller de investigaciones” . Pajarito Tin Tin no atendía a nadie luego de la una de la tarde. Se encerraba en sus habitaciones y solo salía a cenar a las 7 en punto, cuando el llamado de la abuela y el delicioso olor de la cocina, indicaban que la cena estaba lista. No tenía amigos ni amigas cercanos y le explicaba a la abuela que ya tendría tiempo para novias después de terminar su proyecto. Es que Pajarito Tin Tin tenía un gran proyecto. La matemática y la física que había heredado no habían caído en saco roto. Combinadas con la computación tomaron nuevas dimensiones en la privilegiada mente del joven. Para el, ambas materias tal como se conocían eran cosa del pasado. Las veía a la luz de la quántica, donde del 0 al 1 hay infinitos números y los componentes del átomo son 72 y no solo los muy conocidos electrones, protones y neutrones. Para Pajarito Tin Tin el mundo tenia otro aspecto y poco a poco con sus investigaciones, comenzó a acercarse lenta y tímidamente a desconocidas verdades. Comenzó a construir, lo que el bautizó como el “computador quántico”, capaz de salir de la rutina binaria para internarse en inquietantes caminos con destinos inimaginables. Pajarito Tin Tin no comunicaba a nadie sus descubrimientos. Leyó toda la literatura que había sobre el tema y descubrió que estaba más adelantado que los grandes científicos, quizás porque en la soledad de la casa de su abuela, podía ver las cosas mas claras que en los gigantescos y estresantes laboratorios. Lo que se necesitaba para esto era una mente clara y abierta y Pajarito Tin Tin la tenía. Así, entre arreglos de computadoras, ajustes de programas a nerviosos clientes y las aromáticas cenas de la abuela comenzó a estructurar lo que parecía imposible: el viaje en el tiempo. Con elementos que podían encontrarse en cualquier tienda de electrónica armó un indefinido aparato que podía aparentemente realizar el milagro. Pero para Pajarito Tin Tin no era un milagro. Ya había descubierto que en el futuro este tipo de viajes eran conocidos y por lo tanto muchos fenómenos inexplicables achacados a los “extraterrestres”, eran solo vestigios de las habituales incursiones que nuestros descendientes hacen hacia el pasado, que en realidad es nuestro presente. Pajarito Tin Tin era muy práctico. Prefería seguir investigando que festejar sus logros y mucho menos escribir ni publicar nada que fuese polémico y atrajera la atención de la opinión pública sobre si. Sus planes eran mucho más concretos y reducidos. Primero experimentó con un ratón, de los muchos que pululaban en la vieja casa. El sorprendido animalito fue y volvió del futuro cubierto de un sospechoso polvo contaminante, por lo que dedicó varias semanas a ajustar la potencia de su escondido invento para no llegar por accidente hasta tan lejos en el tiempo. Podía viajar al pasado o al futuro, pero como dijimos, Pajarito Tin Tin era muy pragmático. No le interesaba por ahora el pasado, por más que había leído toda la apasionante serie del Caballo de Troya y los posibles viajes a épocas bíblicas. Por el momento sólo le interesaba el futuro y el futuro más inmediato. Pajarito Tin Tin elaboró un plan para viajar solo un día hacia delante. Del viernes al sábado, solo eso. La razón era muy sencilla: el sábado se juega la lotería y con el resultado conocido podía volver y jugar los números ganadores. Las suculentas ganancias serían invertidas en más investigaciones y de esa manera el mismo proyecto se autofinanciaría, sin necesidad de trabajar por las mañanas. Y llegó el viernes. Proyectó el viaje para las 12 del día con el fin de estar de regreso para realizar la jugada y luego cenar con la abuela. Pajarito Tin Tin no estaba nervioso. Para él todo era muy natural y el ratón había venido gozando de buena salud salvo la contaminación que no lo afectaría pues su destino futuro estaba a solo 24 horas. Pajarito Tin Tin sin otras ceremonias, se introdujo en la cápsula, ajustó los controles, cerró los ojos, pensó en el bolillero dando vueltas y… Pajarito Tin Tin es actualmente un vagabundo. Camina sin rumbo por calles desconocidas. Todo salió bien y viajó al futuro. Lo que no podía saber, pues el ratón no se lo dijo, era que ese tipo de viaje tiene una consecuencia que los hombres del futuro solucionaron, pero el aún no imaginaba: el viajero perdía totalmente la memoria. Pajarito Tin Tin regresó y nada recordó. Al despertarse confundido, tiró un papel que llevaba en su mano con anotaciones que el no entendió. Había olvidado la escritura, los números, el lenguaje y todos sus recuerdos. Miró extrañado los incomprensibles aparatos que le rodeaban y bajó corriendo las escaleras de una casa que no conocía. Casi tropezó con una anciana que lo miraba semiparalizada y salió corriendo a la calle. Caminó sin destino hasta que encontró un ómnibus que lo sacó de esa ciudad hasta otra igualmente desconocida. Pajarito Tin Tin vaga ahora en soledad todo el día. Sin saber hacia donde. Sin saber quien es realmente. Sin saber la verdad que lo rodea. Como todos nosotros.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.