criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    Suicidio Concertado
    Como escapados de un ..
    Solo se ...que me sie..
    Las cosas que nunca t..
    De repente oscuridad
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  humor > FabulasClara de Arena

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 04 de Septiembre del 2003

Desde entonces este relato ha sido leido 1,495 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 10 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: humor > Fabulas
  Titulo:

CLARA DE ARENA Me llamo Clara de Arena, y el por qué de mi nombre es fácil de entender... Nací una tarde calurosa en una pequeña playa. Aunque había algunas nubes en el cielo que tapaban el sol a medias, el calor era pesado y cargante. Recuerdo haber visto por el rabillo del ojo algunas personas que corrían por la orilla, sus cuerpos bañados en sudor. Yo, tendida boca arriba en la línea que separa la arena blanca de la mojada y más compacta, rodeada de conchas y algunas algas; sonreía pensando que el mundo era bello. Quizá ya lo sabía antes de venir, y por eso nací ya sonriendo. Al principio se crearon mi cabeza y mis ojos. Luego, mi cuerpo desnudo y tumbado; del color de la soledad y el tacto de los recuerdos. Tomé forma de mujer exuberante, voluptuosa, enorme. Mis pupilas verdes me ayudaban a ver el mundo y provocaban en mí un jolgorio constante, además de una leve ascensión de mi comisura izquierda. El viento movía mis cabellos como hojas de los árboles. La gente me miraba, y todos parecían contentos de verme allí, tumbada, ofreciéndome toda como un presente de la Tierra. Pronto me di cuenta que mi destino era la inmovilidad absoluta. Tuve que contentarme con mirar al cielo, pero fue suficiente, apenas presté atención a la arena, a las conchas, a las personas... agradecí que una niña pequeña, paseando con su padre, me quitara un papel que se había puesto encima de mi ojo y que dificultaba mi visión. Le di las gracias, y ella se encogió de hombros y corrió lejos. No sé a dónde fue. Por la noche saludé a la Luna. Le pedí disculpas por no poder hacer una reverencia, y saludé a las estrellas. Creí que ya había terminado de conversar con todas, cuando llegaron otras nuevas deseosas de contemplarme y charlar. El viento, ahora más fresco; masajeaba mi cuerpo delicadamente. Antes de terminar de hablarle a las innumerables estrellas, me dormí. No recuerdo haber soñado... Desperté. Los puntos brillantes del cielo estaban en silencio, la Luna se había escondido detrás de una nube para no molestarme con el reflejo del Sol, el viento caminaba más despacio... Y pude prestarle atención al Mar. Venía por la derecha, se acercaba inexorable, y se había percatado de mi presencia. Hablaba con infinidad de voces, todas ellas susurraban palabras tranquilizadoras y sinceras. Advertí, aunque no pude verlo, que era de un tamaño gargantuesco; y antes de darme cuenta me besó en la mano con una cortesía que me enamoró. Me envolvía poco a poco, con vacilación premeditada, con medidos pasos. Me deshice en él como un pensamiento en la nostalgia, me impregné de él ardiente de deseo. Ya no era una, era miles, era millones. Fui invitada a reinar en un mundo oceánico como una Diosa, ya que era omnipresente. Y al tener el favor del Mar, poderosa. Y aún en estos días, hasta las alocadas Sirenas me respetan, las ballenas me cuentan la historia del mundo y yazgo con el Mar cuando nadie nos molesta... Jorge


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.